El ex ministro de Planificación está en el Hospital Penitenciario de Ezeiza y se llevó sus propios remedios.


La primera noche de Julio De Vido como preso fue en el Hospital Penitenciario de Ezeiza. El exministro K de Planificación, detenido por dos causas de corrupción, es insulinodependiente y le hicieron estudios médicos. Como anticipó TN.com.ar De Vido quedaría alojado en esta unidad penitenciaria.

A De Vido se lo vio deprimido en el Hospital y se llevó sus propios remedios. De acuerdo al informe médico del Servicio Penitenciario Federal debe tomar ocho medicamentos diarios, incluida la insulina.

El ex funcionario quedó detenido ayer después de que Diputados lo desaforara. De Vido se entregó en Comodoro Py ya que tenía orden de prisión por dos causas: una por irregularidades en las obras del yacimiento Río Turbio y otra por sobreprecios en la importación de gas natural licuado.

En el informe médico del SPF, al que accedió Clarín, se indica que el exministro K "deambula por sus medios y sin dificultad, lúcido, afebril, hemodinádicamente estable". "No presenta patología aguda al momento del examen clínico, laboratorio dentro de los límites normales", señala el documento.

El diputado es insulino dependiente (debe controlar su nivel insulina luego de cada comida), por eso los médicos del HPC lo examinarán durante 48 horas. El Hospital tiene lugar para atender a 50 internos entre sus dos pisos y sus celdas son mejores que las del resto del SPF.

Otros internos de la cárcel de Ezeiza ya pasaron por ese Hospital. Se trata de viejos conocidos de De Vido, como José López, su exsecretario de Obras Públicas, y Lázaro Báez, dueño de Austral Construcciones, uno de los empresarios más beneficiados en el reparto de la obra pública durante el kirchnerismo.

G.I

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