Fue capturado en la Terminal de Ómnibus de Tucumán. La familia había comprado los pasajes.

Federico Aristimuño murió el primer día del año después de festejar en una casa quinta de Glew. Tenía 24 años y era luchador de Kick Boxing. Al salir de una fiesta, tuvo una discusión con otro chico, que lo mató de un balazo en la cabeza.

En las últimas horas, cayó el principal sospechoso del crimen. Se trata de un joven de 21 años que fue capturado en una terminal de micros de Tucumán. La familia le había comprado los pasajes. Según testigos, él sería el que disparó.

Aristimuño fue asesinado cerca de las 6 del 1 de enero al salir de una quinta ubicada en Parravicini al 800, en Glew. Unos jóvenes se le acercaron, mantuvieron una breve discusión con él y, uno de ellos, extrajo un arma y le disparó en la cabeza.

Los atacantes de Aristimuño no habían participado de la fiesta en la quinta, sino que se cruzaron en la calle con otros jóvenes que habían estado en ella y comenzaron a agredirse verbal y físicamente.

Aristimuño recibió un balazo que ingresó por el lado izquierdo del cráneo y le causó la muerte en el acto. Tras el crimen, los cinco jóvenes escaparon en un auto oscuro sin robar nada.

El principal sospechoso, un hombre de 21 años, fue detenido en la provincia. 

De acuerdo con los datos aportados por testigos, el principal sospechoso es un joven de 21 años. Este individuo fue atrapado en Tucumán, hasta donde había llegado en colectivo.

Esto se logró gracias al trabajo conjunto entre la Policía bonaerense y la tucumana. Los investigadores habían logrado determinar que la familia del acusado había comprado un pasaje de ómnibus con destino final en la localidad de Simoca, detalló Crónica.

Fuentes La Gaceta y TN

 

 

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