Francisco confirmó a casi la mitad de sus miembros y nombró a nueve nuevos "comisarios".

Justo en el día en el que el arzobispo maltés, Charles Scicluna, se reúne en Nueva York con Juan Carlos Cruz -una de las principales víctimas del sacerdote chileno Fernando Karadima, que también acusa al obispo Juan Barros de encubrimiento-, el Papa reactivó hoy la Comisión Pontificia para la Protección de Menores (CPPM), que desde el 17 de diciembre pasado había quedado en el limbo, al caducar el mandato de sus integrantes.

Francisco, quien reiteró así su compromiso en la lucha contra la pedofilia en el clero, un escándalo que manchó como nunca la credibilidad de la Iglesia, confirmó a casi la mitad de sus miembros y nombró a nueve nuevos "comisarios". Entre ellos figuran personas que han sido "víctimas de abusos sexual clerical", indicó un comunicado del Vaticano, que indicó que "la CPPM apoya el derecho de toda persona que haya sufrido abusos a revelar o no revelar públicamente sus experiencias" y que "los miembros nombrados hoy han decidido no hacerlo públicamente, sino sólo dentro de la comisión".

El Papa confirmó al cardenal estadounidense Seán O'Malley, arzobispo de Boston, como presidente de la CPPM, estructura creada en marzo de 2014, formada ahora por 16 miembros, ocho hombres y ocho mujeres de 15 países de todos los continentes. El único argentino que integraba la comisión original, el padre Humberto Miguel Yáñez, profesor de Teología Moral en la Pontificia Universidad Gregoriana, mendocino y jesuita como el Papa, no fue reconfirmado, tal como deseaba debido a su inmensa cantidad de trabajo.

Los nuevos miembros, expertos internacionales en la protección de menores, son Benyam Dawit Mezmur (Etiopía); la religiosa Arina Gonsalves (India); Neville Owen (Australia); Sinalelea Fe'ao (Tonga); Myriam Wijlens (Países Bajos); Ernesto Caffo (Italia); la religiosa Jane Bertelsen(Reino Unido); Teresa Kettelkamp (Estados Unidos); Sr. Nelson Giovanelli Rosendo dos Santos (Brasil).

Los siete miembros reconfirmados son Gabriel Dy-Liacco (Filipinas); monseñor Luis Manuel Alí Herrera (Colombia); el padre jesuita Hans Zollner (Alemania); Hanna Suchocka (Polonia); la religiosa Kayula Lesa, (Zambia); la religiosa Hermenegild Makoro (Sudáfrica); y monseñor Robert Oliver (Estados Unidos).

"Nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, ha mostrado mucha consideración y oración al nombrar a estos miembros. Los comisarios recién nombrados añadirán una perspectiva global a la protección de los menores y adultos vulnerables. El Santo Padre ha asegurado la continuidad del trabajo de nuestra Comisión, que consiste en ayudar a las Iglesias locales de todo el mundo en sus esfuerzos por proteger a todos los niños, jóvenes y adultos vulnerables de posibles daños", dijo el cardenal O'Malley.

En un comunicado, este destacó que el enfoque de "primero las víctimas/supervivientes" sigue siendo fundamental para todas las políticas y programas educativos de la Comisión. "La CPPM quiere escuchar directamente las voces de las víctimas/sobrevivientes, para que el consejo ofrecido al Santo Padre esté realmente impregnado de su sabiduría y experiencias", subrayó.

Adelantó, además, que se establecerá en los próximos meses un "Grupo Consultivo Internacional de Supervivientes" (ISAP), una nueva estructura definida por las voces de las víctimas/supervivientes y basada en la experiencia del Survivor Advisory Panel de la Comisión Nacional Católica para la Protección en Inglaterra y Gales. Los objetivos de este grupo incluyen el estudio de la prevención del abuso desde la perspectiva de los sobrevivientes y la proactividad en la sensibilización de la necesidad de atención y reconciliación para cada persona herida por el abuso.

Durante los últimos cuatro años, la CPPM ha trabajado con casi 200 diócesis y comunidades religiosas alrededor del mundo para concientizar y educar a la gente sobre la necesidad de proteger en nuestros hogares, parroquias, escuelas, hospitales y otras instituciones.

En marzo del año pasado la CPPM sufrió un severo revés cuando una de sus integrantes más conocidas, la irlandesa Marie Collins, víctima de abusos sexuales durante su niñez, renunció a su cargo debido a la "falta de colaboración" e "inaceptable" y "vergonzosa" reticencia de diversas oficinas de la curia romana. Un año antes, en febrero de 2016, otra ex víctima, el activista británico Peter Saunders, fundador en el Reino Unido de la Asociación Nacional para Personas abusadas en la Infancia, fue invitado por la misma comisión a irse después de haber cuestionado públicamente a la estructura y de haber atacado al Vaticano.

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