Lo confirmó Gabriela Robín, la hija de la anciana que tuvo que dejar su vivienda a raíz de los daños ocasionados por la obra en construcción de un edificio en San Lorenzo al 900.


 

Una abuela de 87 años tuvo que abandonar su casa luego de que la obra en construcción de un edificio provocara graves daños a su vivienda ubicada en San Lorenzo al 900. 

Gabriela Robín, hija de la anciana, aseguró que los propietarios del edificio colindante nunca atendieron los reclamos de su madre y denunció que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán no cumplió con la inspección del emprendimiento inmobiliario.  

Contó que la anciana tuvo que dejar su casa a causa de los constantes derrumbes que la hicieron inhabitable. Asimismo, señaló que, como la madre no puede vivir allí, tuvo que evacuarla contra de su voluntad.

 "A mi mamá se la trasladó en un primer término a un hotel porque yo estaba de viaje y cuando volví la llevé a casa. Es como que de golpe se desplomaron los techos y las paredes se humedecieron al tener una obra que hace más de un año que vemos que avanza, pero nunca pensamos que pudiera perjudicarnos así. Ella está muy afectada porque todos los días me pide volver a su casa. No quiere sacar la ropa y no hay forma que quiera traer sus cosas para acá. Ella cree que es una cuestión simple de humedades y no es fácil decirle que no va a volver nunca más a su casa", relató Gabriela en cuato al daño psicológico que le trae aparejado a su madre esta situación.

De acuerdo a lo investigado por la familia, la construcción no contaría con las habilitaciones correspondientes.

"Realmente pensamos que había alguna empresa constructora, en realidad esto lo descubrimos ahora cuando empiezan a verse problemas gravísimos. Cuando ahora se empezaron a desplomar todos los techos y demás, ahí empezamos a averiguar y nos damos con la sorpresa de que ningún organismo de contralor tenía conocimiento de esto o bien lo tenían y realmente miraban para otro lado", denunció. 

En este sentido, dijo que que presentaron "una nota en la Dirección de Catastro y la única respuesta fue un papel donde nos daban 48 horas para mostrarle al inspector los daños de la casa. Lógicamente procedimos a eso, pero todo esto se realizó sin la clausura de la obra. Hasta el día de hoy creo que a la obra no la inspeccionaron porque tiene un candado y los obreros trabajan adentro. Además, tenemos el informe de un ingeniero donde se expide diciendo que todo esos daños fueron causados por la obra y todo está certificado".
 
Según Robín, "en la obra no hay ningún cartel de ningún expediente y ninguna autorización de algún organismo. Yo creo que el solo hecho de que la obra no esté autorizada ya es grave".

Teniendo en cuenta las medidas que están llevando a cabo los damnificados, se espera que la obra sea clausurada.

El caso fue elevado a la justicia, indicó Gabriela, quien contó que "tenemos todas las medidas preliminares en juicio". Sin embargo, advirtió que "al no tener iningún cartel afuera con ningún expediente no podemos saber a quien pertenece la obra, y eso nos complica un poco el tema judicial, pero creo que todo se va esclareciendo a medida que vamos avanzando con las investigacioens que vamos haciendo" 

"Esperamos que podamos llegar a la verdad y aque esto se solucione para que mi madre pueda volver a su casa", concluyó. 

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