Marcelo Goitea declaró ayer que la policía lo amenazó a él y su hermano antes de declarar en la comisaría en 2006.

Ayer, Goitea, de 31 años, fue el primer testigo del hallazgo en declarar en el juicio. Sus aseveraciones echan por tierra la versión oficial, según la cual los uniformados habían dado con los restos de Paulina en un rastrillaje.

“Ellos (los policías) nos dijeron que nos vayamos, que ellos se iban a hacer cargo. Al otro día, nos fueron buscar a mi casa y nos llevaron a la comisaría. En el camino, nos dijeron que no nos metiéramos o si no íbamos a tener problemas. En ese tiempo éramos chicos y estábamos nerviosos. Dejamos todo en manos de ellos”, afirmó Goitea.

Según explicó el testigo, el sábado 11 de marzo de 2006, él y su hermano pasaron a caballo por la zona de La Yesera. Venían de su casa y se dirigían al Club de Polo de Raco. Eran alrededor de las 14, contó, cuando su hermano observó la presencia de un cuerpo junto a una alcantarilla.
“Cada uno iba en un caballo. Él se adelantó un poco. En un momento me dice ‘vení a ver qué es esto’. Nos acercamos a dos metros de la cuneta. El caballo se me espantó y cuando se hizo para atrás me golpeó en la boca y me rompió un diente”, relató.
“Vimos que tenía como una pulsera. Nos fuimos al trabajo y le comentamos a mi patrón. Luego, fuimos a la casa de Hugo (Rodríguez). Él nos dijo que había que informar a la Policía”, contó.

Goitea señaló que Rodríguez, uno de los imputados por el encubrimiento, se comunicó con la comisaría de Raco. Después, a bordo del auto de Federico Pasquini, patrón de los hermanos, se dirigieron a la zona donde habían encontrado el cuerpo.

Al declarar en abril de 2006, el cuidador de caballos de polo señaló que todas las mañanas pasaba por ese sector y que nunca vieron nada sospechoso ni sintieron olores extraños.
Aunque ahora no lo recordó, el joven agregó que también en sede policía, él y su hermano fueron amenazados. “El comisario nos dijo que teníamos que declarar que sólo sentimos olor, pero que no vimos nada”, declaró hace 12 años. Sí recordó que no le leyeron esas actas.

“(Goitea) dijo que ellos encontraron a Paulina y no la Policía. También dijo que falsificaron sus declaraciones. Son dos cosas gravísimas que demuestran que estamos al frente de una maniobra planificada por los acusados para encubrir a los asesinos de Paulina”, expresó Alberto Lebbos.

El fiscal de Cámara Carlos Sale también analizó la declaración de Goitea. “Quedó comprobado que lo obligaron a cambiar su versión y que le indicaron qué es lo que tenía que decir”, señaló.

El testigo Marcelo Goitea se contradijo respecto de su primera declaración. Antes, había dicho que al llegar a la zona del hallazgo, Hugo Rodríguez les dijo que se fueran. Ahora afirmó que se quedaron hasta que llegaron los uniformados. “Cuando llegó la Policía, Rodríguez les mostró el lugar. No sé qué hablaron entre ellos”, afirmó.  
“No me quedé solo con el cuerpo. (Goitea) no recuerda bien. Ellos me dejaron ahí y se fueron”, afirmó Rodríguez en un cuarto intermedio. 

 

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