La nube emitida por el volcán se desplazó 3.500 kilómetros, los meteorólogos advirtieron a los residentes que tengan problemas respiratorios que permanezcan en sus hogares.

La lava del volcán Kilauea entró el domingo a una planta geotérmica en la Isla Grande y se acercaba a pozos que fueron tapados para impedir la emisión de gases tóxicos en caso de que la roca fundida ingrese en ellos.

La lava penetró en las instalaciones durante la noche y se encontraba a 183 metros (200 yardas) del pozo más cercano, dijo David Mace, portavoz de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias. Al preguntarle sobre los peligros para la seguridad, respondió: "Creo que puedo afirmar que a las autoridades les ha preocupado el ingreso de la lava en la planta desde que empezó la erupción".

Un portavoz de la planta, Mike Kaleikini, dijo a la agencia noticiosa Hawaii News Now que la lava estaba a unos 40 metros (130 pies) de los pozos. Señaló que no hay indicios de una emisión de ácido sulfhídrico, un gas venenoso, el mayor temor en caso de que la roca fundida alcance los pozos.

Steve Brantley, del Observatorio Vulcanológico de Hawai, dijo que al parecer el flujo se detuvo el domingo en la mañana después de avanzar lentamente durante la noche y acercarse a uno de los pozos.

La lava había cruzado antes hacia una parte antigua de la instalación, según las autoridades. Sin embargo, ahora ha invadido 16 hectáreas (40 acres) de la planta que están en funcionamiento.

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