El secretario general de la Cámara Tucumana de la Construcción dijo que la situación del sector es crítica. Los empresarios reclaman el pago de $ 450 millones a la Nación y amenazan con paralizar obras.


 La Cámara Tucumana de la Construcción (CTC) advirtió sobre la crisis que afecta al sector. Las constructoras reclaman a la Nación $ 450 millones y advierten que en el corto plazo quedarían sin trabajo más de 2.500 obreros.

Además, los empresarios advirtieron que paralizarían todas las obras públicas de viviendas desde mañana, por la deuda de fondos de Nación, que en algunos casos se remonta a octubre. “Atento a la gravísima crisis que atraviesan las obras que se ejecutan en el ámbito de ese instituto, nos vemos en la imposibilidad de continuar cumpliendo nuestros contratos a partir del 1 de junio”, reza el texto que habían enviado esta semana a Noemí Ferrioli, interventora del Instituto Provincial de Vivienda y Desarrollo Urbano (Ipvdu).

Por su parte, Ferrioli coincidió con el diagnóstico de los empresarios, aclaró que la provincia pagó todos sus certificados y que sólo falta que la Nación haga lo propio.  

Las certificaciones de obra son documentos en los que se detallan las mediciones del avance que reviste el proyecto, según el presupuesto aprobado. En el caso de los programas financiados por la Nación, estos certificados vencen a los 55 días de su emisión. En noviembre pasado se incluyó un artículo dentro de la Ley de Mercado de Capitales que permite a inversores comprar un certificado de obra pública, con el objetivo de que los constructores puedan descargar esos “pagarés” en el mercado en lugar de tener que hacerlo sólo en bancos, financieras o “cuevas”, cuyas tasas de descuento son mucho más elevadas.

La parálisis de obras anunciada por los empresarios afectaría a las más de 2.500 viviendas en construcción, y a otros 900 módulos habitacionales en obra, en 18 proyectos de obras. Los empresarios informaron que la deuda se divide en dos: $ 250 millones de certificados de obra pública y otros $ 200 millones correspondientes a los pedidos de redeterminación de precios. Alrededor de 2.500 obreros quedarían sin trabajo en las próximas dos semanas, cifra a la que se le sumarían los 2.000 trabajadores que ya se quedaron sin trabajo en el sector en los últimos dos meses.

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