Es la primera vez, tras 86 ediciones, que el equipo Toyota triunfa en la prueba de resistencia.

La fenomenal batalla que sostuvieron durante las horas de la madrugada el español Fernando Alonso y el cordobés José María López , que conducían los dos Toyota TS050 del equipo oficial de la marca decidió al cabo el resultado de las 24 Horas de Le Mans , zanjadas con el triunfo del español y sus compañeros, el suizo Sebastian Buemi y el japonés Kazuki Nakajima. "Fue el momento más bonito de la carrera", admitió el piloto de Fórmula 1, que logró vencer en su debut en el clásico francés.

El argentino acabó como escolta, la mejor ubicación de un compatriota en las 24 Horas desde el segundo lugar de Oscar Larrauri en 1986. "Es un segundo puesto que me llena de orgullo", afirmó, visiblemente cansado. "Es un gran resultado. La mejor carrera de mi vida", reconoció.

Los autos japoneses dominaron la competencia desde el principio; el coche número 7, que López compartió con el inglés Mike Conway y el japonés Kamui Kobayashi, tomó la vanguardia en la tarde del sábado y la mantuvo hasta la madrugada de ayer, luego de que Alonso se subiera a su coche cuando estaba dos minutos detrás del cordobés. Con vueltas muy rápidas, hasta 4 o 5 segundos más veloces que las del argentino, logró recortar la diferencia.

"El equipo nos dejó correr, nos respetamos y nos cuidamos también para no comprometer el resultado final del equipo", admitió López. "Cuando lideraba, trataba de no correr riesgos con el auto; en cambio, Fernando venía arriesgando todas las vueltas", acotó. "Estuvimos ahí cerca de ganar, pero no fue suficiente. Hice buenas vueltas, me sentí muy cómodo, pero el coche de ellos estuvo más fuerte a lo largo de todo el fin de semana".

Para la marca japonesa fue su primera victoria en Le Mans en 20 intentos desde 1985.

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