Tomás Rodríguez impulsó la remoción del cuerpo del prócer de la Catedral para desvincularlo de etiquetas religiosas, pero la Academia Güemesiana salió al cruce.

La Academia Güemesiana de Salta "repudió categóricamente" la iniciativa del diputado Tomás Rodríguez de trasladar los restos mortales de Martín Miguel de Güemes para trasladarlos al museo que en homenaje del héroe gaucho funciona en lo que fuera su casa paterna.

El proyecto de Rodríguez tiene un manifiesto tinte anticlerical, ya que invoca una intención originaria de construir "una Salta laica". El Panteón de las Glorias del Norte es un espacio perteneciente al Estado provincial, que se instaló en la Catedral Basílica, muy cerca de las tradicionales imágenes del Milagro.

Allí reposan los restos de Güemes, su esposa, Carmen Puch, Rudecindo Alvarado, Facundo de Zuviría, José Antonino Fernández Cornejo, Martina Silva de Gurruchaga, Juan Antonio Álvarez de Arenales, Eustaquio Frías y del Soldado Desconocido de la Patria.

El pronunciamiento

En un documento emitido ayer, la Academia Güemesiana de Salta señala que "desde hace exactamente cien años, las reliquias del general don Martín Miguel de Güemes se encuentran depositadas, por expresa voluntad de su familia, en el Panteón de las Glorias del Norte, ubicado en el interior de la Catedral Basílica de Salta. Antes de ello, el general Güemes estuvo sepultado en el mausoleo familiar del cementerio de la Santa Cruz, antes aún, en la cripta de la vieja Iglesia Matriz, ubicada en la intersección de las actuales calles Mitre y Caseros y durante un año en una fosa cavada por sus gauchos al pie de la capilla de El Chamical, que él había mandado a construir a petición del provisor Figueroa. Dicho derrotero resulta de suma utilidad para concluir que el héroe gaucho bautizado en la fe católica, inconfundiblemente quiso que se lo enterrase en cualquier campo santo que estuviese signado por la señal de la cruz".

“No pueden trasladar los restos a un museo como si fuera un objeto arqueológico”, dijo Martín Miguel Güemes Arruabarrena, descendiente del líder salteño, además de escritor, periodista y gestor cultural, ensayista y divulgador histórico de Salta. “Güemes fue un cristiano confeso, que dio ejemplo de humanismo, y merece ser respetado en su fe católica apostólica romana”, dijo a Informate Salta. “Me opongo como familiar y como argentino a esta afrenta a su memoria nacional y suramericana”, finalizó.

Fuente: El Tribuno.

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