Los dirigentes del gremio realizaron, desde las 7 de la mañana, recorridos por colegios para preservar el derecho a huelga de los docentes.



En Tucumán, los docentes privados se adhirieron a la huelga pese a las presiones ejercidas por empleadores que son indiferentes a la creciente precarización laboral que castiga a millones de trabajadores.

Los dirigentes de SADOP realizaron desde las 7 de la mañana recorridos por colegios para preservar el derecho a huelga de los docentes, comprobando que un ínfimo número estaba en algún colegio pero se observa total inactividad sin la concurrencia de alumnos.

"El paro es contundente. Tuvimos denuncias de compañeros de instituciones que nos cuentan que los obligaron a venir en taxis a las instituciones. Hay rectores que amedrentaron a los compañeros para ir a trabajar. Existe el derecho al trabajo y el derecho a huelga y hay que hacerlo respetar. Hay patronales que a pesar que no hay niños en los colegios amedrentaron a los docentes a concurrir a los establecimientos", denunció Teresa Ramayo, referente del gremio.

Para Sadop, los empleadores que avasallan el derecho democrático a la huelga son los mismos que se verán beneficiados con la reforma laboral que el Gobierno pretende imponer como ley y cuyo tratamiento ya comenzó en el Senado.

"Los docentes privados, como parte del colectivo de trabajadores argentinos, sufren el acelerado deterioro de sus salarios por la espiral inflacionaria, los tarifazos en los servicios públicos, la devaluación del peso y la inestabilidad laboral. Sumado al grave deterioro de su calidad de vida y condiciones de trabajo, los docentes se enfrentan ahora a la amenaza de eliminación del régimen diferencial de jubilación", sostuvo la dirigente.

Compartir

Comentarios