La fachada del Instituto de menores.

Estaba internado por tres homicidios. La Policía realizó diferentes operativos para dar con el sospechoso.

"El Gordo" estaba internado en el Instituto Roca. Con la ayuda de una menor se escapó. Los familiares juran que ni siquiera les atiende el teléfono. Y que de esta manera será imposible convencerlo que se entregue a las autoridades. La Policía de la provincia y fuerzas federales continúan con su búsqueda. 

Según contaron algunos familiares el adolescente de 17 años estaba cansado de estar encerrado: consideraba que estaba en el Instituto Roca por un crimen que no cometió y que la causa de droga era todo “un invento de la prensa”.

Fuentes judiciales estiman que, con un celular -que no debería haber tenido en su poder- habría comenzado a llamar a las personas de su entorno para que lo ayudaran. En esa lista aparecía su hermana de 15. Ella aceptó colaborar y se arriesgó por él. 

Los investigadores no creen que haya planeado todo tan rápido, pero los allegados cuentan que ambos adolescentes son muy audaces y, por momento, incontrolables. 

La Justicia aprehendió a tres policías en el momento que se produjo la fuga. Sólo uno de ellos recuperó la libertad, pero los otros quedaron detenidos porque se sospecha que no hubo negligencia, sino complicidad.

La familia está preocupada. Lorena Herrera, madrastra del joven -que está cumpliendo arresto domiciliario por esa causa- y su padre Mario “El Mono” Reyna trataron de comunicarse con él para que se entregara a las autoridades. Conocen muy bien su carácter y saben que su vida corre peligro.

"El Gordo" fue acusado de tres homicidios, con pistolas nueve milímetros, un arma que es difícil de conseguir y mucho más de manejar. Todas las víctimas eran integrantes del Clan Farías, su grupo rival.

Fuente La Gaceta. 

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