El ministro Nicolás Dujovne junto a la directora del DMI Christine Lagarde.

Las divisas deberán aplicarse exclusivamente para reducir el stock de Lebac. El eje estará puesto en recuperar la confianza de los inversores.

Ante la nueva suba de la divisa y del riesgo país hasta los 700 puntos, en las últimas horas el Gobierno llegó a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por el que el Banco Central tendrá un margen mayor para utilizar las reservas, pero la contrapartida debe ser una disminución de la deuda de la entidad, es decir del stock de Lebac.

El Gobierno se verá obligado a pedir su primer "waiver" o dispensa, ya que incumplirá con el compromiso de mantener un elevado nivel de reservas netas, señala el informe de Pablo Wende en Infobae. Y adelanta que no será para la revisión que comienza este lunes, ya que la misión del organismo sólo revisará los compromisos asumidos para fin de junio, mientras que los cambios relacionados con las reservas recién se notarán en el próximo examen con los números de fin de septiembre.

La reducción del stock de Lebac, actualmente en $ 950.000 millones, es uno de los objetivos que está planteado en el acuerdo con el FMI. Caputo sondeó la posibilidad de conseguir USD 5.000 millones a través de un acuerdo con bancos internacionales. Pero finalmente desistió de la idea. La tasa de interés hoy está demasiado alta y no es momento para seguir tomando deuda, ya que sería leído como una señal preocupante para los mercados.

Aún no está definido, pero las reservas serían utilizadas recién en septiembre, es decir en el vencimiento de Lebac de ese mes. No hay que descartar que se utilice algo luego de la licitación de este martes, cuando vencen $530.000 millones. Implicaría la reaparición del BCRA en el mercado cambiario, en el que ahora sólo participa el Tesoro con subastas diarias que bajaron a USD 50 millones.

Sobre el acuerdo alcanzado, se frenó además la intención de cancelarle al Central las letras intransferibles que el Tesoro colocó en el 2006, cuando tomó reservas para pagarle al FMI. Esa modificación también reduce las necesidades de financiamiento para el año próximo. Según el palacio de Hacienda, teniendo en cuenta este cambio harían falta sólo USD 7.000 millones para cumplir con el programa financiero previsto en el 2019.

El riesgo país argentino se duplicó en lo que va del 2018 y ya está en 700 puntos básicos. Esto deja al Gobierno, pero también a las provincias y a las empresas sin acceso al financiamiento de los mercados. Antes de este último salto, la secretaría de Finanzas consiguió refinanciar sólo el 54% del vencimiento de Letes, pagando una tasa del 5% anual en dólares por un bono a seis meses.

El bono más buscado hace pocos meses por los inversores, el Bonar 24, refleja este deterioro de la confianza en Argentina. Arrancó el año rindiendo cerca del 5%, pero el viernes cerró al 9,7% anual en dólares. Se trata de una "ganga" para los que creen que Argentina conseguirá ser exitosa en el ajuste fiscal y reencauzar la confianza de los mercados. Pero no hay precio en un escenario contrario, es decir apocalíptico (que incluye corrida bancaria y default).

El FMI confirmará luego de la revisión que efectuará esta semana el desembolso de otros USD 3.000 millones para el 15 de septiembre, que se suma a los USD 15.000 millones ya transferidos en junio. Sin embargo, nada parece alcanzar para dar vuelta el clima negativo de los mercados con la Argentina.

Fuente: Infobae

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