Dictaron la prisión a los imputados por el caso.

El abogado defensor dijo que su defendido no coincide físicamente con la persona que señalan los otros imputados. No conocía a la joven ni a los acusados.

Ayer el juez Francisco Pisa dio lugar al pedido de la fiscal María del Carmen Reuter: prisión preventiva a siete personas involucradas en el asesinato de Priscila Paz. El abogado de uno de los imputados Juan José Gómez dijo en LV 12 que no tiene relación en el caso y pedirá una ampliación de indagatoria.  "Queremos un careo con los otros detenidos", dijo Pablo Cisnero defensor de el "Salteño". 

En la resolución judicial se conocieron algunos detalles del caso: Priscila no fue víctima de un robo, como se pensaba en un primer momento. De acuerdo a la hipótesis que manejó la investigadora, Gómez habría conocido a Priscila, la llevó mediante engaños a una vivienda abandonada del barrio Ampliación Elena White. Al sospechoso le dictaron la prisión preventiva por dos años.

"En un principio Goméz se abstuvo de declarar (fue atinado desde el punto de vista procesal) luego solicitó una ampliación de indagatoria donde contó algunos pormenores que no aclaran a la vinculación que se hizo de él con la causa", contó el letrado. 

Cisnero dijo que, sin desvalorizar el criterio que tuvo la Fiscalía para requerir la prisión preventiva, "en el caso de mi defendido lo indica a él a través de un apodo el 'Salteño'". "Hasta aquí ninguna de las declaraciones que obran en autos lo indicaron a él desde un punto de vista físico", aclaró. 

El abogado sostiene que en la causa hay una confusión "grosera". "Vamos a pedir una nueva ampliación indagatoria para que mi defendido brinde más datos de donde se encontraba el día de los hechos", adelantó en el programa La Mañana de la 12. 

Para Cisnero ante este pedido -que será presentado entre el viernes y el martes próximo- es fundamental que las otras personas involucradas puedan reconocer directa y físicamente en Gómez al tal "Salteño". "Acá hay una confusión que por un 'alias' lo estén involucrando y privando de la libertad en un crimen tan atroz como es el de Prisicila, es animal lo que sucedió con esta joven". 

Cisnero sostiene que Gómez no tiene nada que ver con el caso. "No hay ningún elemento probatorio que lo involucre. Lo único que hay es un señalamiento por parte de otros imputados de la participación de un tal Salteño que no es este. Nadie menciono su nombre. Además las características físicas que enuncian las otras personas no coinciden con las de Gómez. Es importante un reconocimiento físico. Eso determinará el crimen", explicó. 

Según el informe de la Fiscalía Gómez a las 7.30 del domingo "condujo a Prisicila a través de medios engañosos a una casa deshabitada donde le produjeron golpizas". "No se de donde concluye la Fiscalía que la llevó engañada. No se donde saca ese criterio", enfatizó y cuestionó, "nadie dijo en las declaraciones -imputados- este joven haya llevado a la mujer de la parada de colectivo a la salida de su trabajo".

"Gómez no conocía a Priscila, además vive en el lugar hace menos de un mes. No conoce a los imputados", aseguró y determinó como fundamental hacer un careo con los otros imputados. 

También están detenidos: Facundo Damián “Can-Can” y Walter Patricio “Borolo” Miranda, Héctor Jesús “Pocho” Ledesma, Franco Emanuel Ogaz y Yanina Paola “Kingkona” Rojas, y que fueron ellos los que le quitaron el celular y que la mantuvieron privada de su libertad. Todos deberán permanecer encerrados unos 24 meses, si no son condenados o absueltos antes. Todas estas personas golpearon a la mujer en el rostro y parte del cuerpo y hasta usaron algunos elementos. “Tenían la intención de causarle la muerte haciéndola padecer sufrimientos innecesarios y extraordinarios", dice el requerimiento. 

A Luciana Érika Solange Alderete se la acusa de haber adquirido el celular que los otros acusados le habían sustraído a Priscila. “Luego procedió a ponerle un chip en el aparato de Priscila, perjudicando y entorpeciendo con su accionar la correcta administración de Justicia”, relata el escrito. 

“Can-Can” Miranda es diferente. Para Reuter, este ayudó a los otros a que mantuvieran cautiva a Paz y le propinaran los golpes que acabaron con su vida. También se sospecha que fue el responsable de trasladar el cuerpo de la víctima del barrio Ampliación Elena White a El Manantial primero y al lugar donde fue ubicado, después. 

A la Fiscalía le queda resolver quien fue el asesino y determinar con exactitud el día que murió ya que se sospecha que podría haber sido mantenida en cautiverio durante varios días antes de ser asesinada.  

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