El gobernador Schiaretti y el presidente Macri, en Córdoba, a finales de julio.

Un sondeo realizado por la consultora Management & Fit pone en alerta al Gobierno nacional. En 2015, el distrito fue clave para vencer a Scioli.

El dato fue repetido hasta el cansancio, pero no pierde valor histórico: en el balotaje de 2015, Mauricio Macri le sacó exactos 930.829 votos a Daniel Scioli en Córdoba y ese colchón, inédito en el resto del país, explicó en gran parte su triunfo presidencial. Ese sentimiento macrista/antikirchnerista cordobés se siguió reflejando en los primeros años de gestión del líder de Cambiemos, que lograba allí hasta mejores números en imagen que en la Ciudad de Buenos Aires, su cuna política. Por eso, la última encuesta de Management & Fit a la que accedió Clarín no deja de ser un alerta (otro) para el Presidente.

La consultora hizo una medición en Córdoba, entre el 28 de agosto y el 4 de este mes. Relevó 800 casos y los presentó con un margen de error de +/- 3,5%. Conclusión: en medio de la caída generalizada de las expectativas económicas y la imagen del Gobierno nacional, la provincia que administra el peronista Juan Schiaretti dejó de ser un oasis para Cambiemos. 

El 57% de los consultados considera que la situación económica del país estará peor en los próximos meses. De esos 57 puntos negativos, 20,6% se inclina por el "mucho peor". Los que eligen la antítesis, el "mucho mejor", apenas llegan a 1,3%.

La desaprobación a la gestión de Macri suma 57,8%, contra un 34,9% de aprobación. Cuando se hace la segmentación por grupos, si bien no hay grandes diferencias, aparecen más descontentas las mujeres (58,1%), los de nivel socioeconómico bajo (60,2%) y las menores de 40 (58,4%).

También es relativamente alto -para una provincia que se ha mostrado tan fiel al macrismo y que el Presidente visitó más que ninguna otra-, el nivel de desaprobación entre los votantes de Cambiemos (38,2%). Son los descontentos y/o desilusionados, un grupo que el Gobierno mira con particular atención, descontando que no podrá sumar apoyo de la oposición más dura. 

El consuelo para el macrismo viene por un antikirchnerismo que no cede en Córdoba: Cristina tiene en la provincia una imagen "mala" récord, de 67,8%. Y su diferencial (cuando se resta la imagen positiva) es -49,1%. Macri, en cambio, si bien cayó en números en rojo, está sensiblemente mejor: -5% de diferencial, con una imagen "mala" de 40,3%. 

En paralelo, en la misma encuesta, el gobernador Schiaretti muestra números muy superiores que ambos. ¿Cómo pueden jugar estas tendencias en 2019? Quizá no tengan por qué mezclarse. En las últimas elecciones, Córdoba hizo su comicio a gobernador por separado. En este escenario, con complicaciones económicas y un peronismo federal sin candidato fuerte, mantener separadas las fechas de votación puede ser otra vez para beneficio mutuo. 

Fuente: Clarín

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