Quisieron escapar, pero no pudieron.

Los detenidos armaron una revuelta para poder escarparse. Gran presencia policial en la dependencia.

El lunes cerca de las 13, 18 detenidos alojados en la Comisaría 5° protagonizaron una revuelta e intentaron darse a la fuga.

Personal de esa dependencia escuchó ruidos que provenían del calabozo. Al acercarse, los presos les manifestaron que sus vidas corrían peligro porque uno de ellos, quien tendrían problemas de salud mental, intentaba agredirlos.

El policía ingresó a la celda para retirar al hombre con problemas psiquiátricos. Los presos aprovecharon para correr hacia la puerta, pero se encontraron con varios agentes en la puerta, lo cual abortó la fuga.

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