Vladimir Putin junto a líderes militares rusos.

Aunque la entrega del sistema de misiles S-300 se concretará recién dos semanas, la prensa rusa confirmó que ya está aumentando las capacidades de defensa aérea del régimen de Bashar al Assad.

Rusia inició el envió a Siria de nuevos equipos militares electrónicos con el objetivo de mejorar las capacidades aéreas de defensa, luego del derribo de una nave rusa por el que el Kremlin culpa a Israel.

Según el periódico ruso Izvestia, un avión de carga militar aterrizó el lunes en la base aérea de Hmeimim, una de las terminales usadas por las fuerzas rusas para sus operaciones en la región.

Sin detallar sobre el contenido del envío, el diario moscovita citó fuentes que señalaron que los sistemas tienen como objetivo alterar los radares, la comunicación y los controles de los aviones o drones, así como los sistemas de navegación.

De esta manera, se pretende crear una especie de "domo radioelectrónico" sobre el territorio sirio y la costa del Mediterráneo.

Según explicó el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, las nuevas capacidades militares tienen como objetivo "evitar cualquier potencial amenaza para la vida de los militares rusos".

En dos semanas, Siria recibirá baterías de misiles antiaéreos S-300, cuya entrega, decidida en 2010, fue pospuesta por la oposición de Israel, con quien Rusia tiene buenas relaciones. Esos sistemas "son capaces de interceptar aparatos a una distancia de más de 250 kilómetros y pueden atacar al mismo tiempo varios blancos en el aire", subrayó Shoigu.

Actualmente los S-300 operados por los rusos están desplegados alrededor de la base naval rusa de Tartús. Los S-400, más modernos, operan en la base aérea de Hmeinim.

Fuente: Infobae

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