"Los paros y movilizaciones son políticos porque es una herramienta que pone en conflicto decisiones y modelos", sostiene la psicóloga Josefina Doz Costas en un análisis sobre el cuarto paro nacional al gobierno de Macri.


"El paro tiene varias aristas. Una implica, y lo veo como muy positivo, un reagrupamiento de los gremios, del sindicalismo en la Argentina", comienza expresando Josefina Doz Costa, psócologa tucumana, sobre las implicancias de la cuarta manifestación masiva contra el ajuste y política económica del Gobierno Nacional.

La especialista sostuvo que se puede interpretar como forma de  unidad contra el ajuste, contra el acuerdo, "pidiendo un cambio de rumbo". "Me parece interesante la modalidad que han decidido luego de superar las diferencias sindicales: si iba a ser con movilización o dominguero y tuvo ambos condimentos", opinó Josefina.

La huelga con movilización y piquetes se llevó a cabo en el marco de la aprobación del presupusto 2019, el acuerdo con el FMI y el lanzamiento de la reelección de la candidatura del presidente desde EEUU.

Doz Costa señala que hay un pedido concreto a nuestros representantes a la hora de votar. "Fue clara la consigna de que necesitamos recuperar las fuentes de trabajo y que la gobernabilidad no está en juego. "El paro dice que no debemos sumarnos a una escena de perdedores que es lo que pretende mostrar el gobierno como si todos perdiéramos del mismo modo", destaca la profesional y deduce que la forma en al que el gobierno viene planteando la realidad es el efecto del paro y la contundencia de la movilización.

¿Quiénes ganan?

"Yo no hablaría de ganadores o perdedores porque estamos frente a lenguajes diversos. Las características y el efecto de la movilización pone en evidencia de cómo sostener la política y que, lo que se está introduciendo es la pos política" enfatiza y agrega, "cuando se pretende descalificar una manifestación pública de esta envergadura diciendo que es un paro político hay que analizar la carga que se le está dando a la palabra. Tenemos que sonserarnos", afirma Josefina y aclara, en realidad un paro fue, es y será político porque es una herramienta de reclamo sobre una medida con la que se está en desacuerdo".

La especialista entiende que con este modelo, en el que se plantea un camino único e inexorable, se impide, se quita la posibilidad de conflicto en la política: "La política es conflictiva porque debate rumbos, decisiones y modelos. Es importante rescatar esto. Se dijo que, frente al paro (al gobierno) no se les mueve un pelo… y no es tan así, no son ingenuos al dimensionar la medida del descontento convocado por un sindicalismo fuerte y reagrupado".

 

Sobre la grieta

"Si tuviéramos que referirnos a datos objetivos, el modelo, lo está ensanchando. Los ricos son más ricos y los pobres han crecido: se ha perdido el poder adquisitivo frente a un ajuste que fue en desmedro del salario. El presidente se presenta como doliente ante un camino inexorable y no es cierto que todos sufrimos de la misma forma el ajuste. No es verdad que todo el sindicalismo es vago y golpista.

Frenre a un sostenimiento del modelo -como sospecho que seguirá siendo- la brecha se profundiza. Habrá que ver como se posicionan los gobernadores", analizó Doz Costa.

 

Hacia fin de año

Al ser consultada sobre el futuro cercano respondió: "Veo un panorama preocupante y no estoy segura que sean errores comunicativos. No estamos hablando de gobernantes perversos ni de personas que quieren hacerle daño al pueblo. Estamos frente a convicciones sobre un modelo que está fracasando. Si no se escucha el reclamo que el pueblo manifiesta en un paro y movilización de esta contundencia no puedo ser optimista. El límite para la superviviencia es salir y manifestarse.

"Será importante que el gobierno de una señal sobre lo que se ha expresado para que no haya manifestaciones de más revueltas", concluyó.

 

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