Familiares y amigos le dieron el último adiós a Beatriz. (Foto La Gaceta)

El marido de Beatriz Salas, Juan Herrera, espera no cruzarse con las personas que dispararon contra la mujer. Hay un detenido.

Mucha conmoción en la Costanera por la muerte de Beatriz  Emilia Salas, de 58 años. La mujer recibió un disparo que acabó con su vida el martes en su vivienda de calle Haití al 1.400. “Estábamos tomando mates en el patio. De pronto sentimos una frenada de auto. Después muchos tiros y gritos. ‘Viejo, me balearon’, me dijo y cayó de rodillas. Yo la levanté y la llevé en mis brazos adentro de la casa. ‘No te mueras’, le decía yo mientras le pedía ayuda a mis hijos”, recuerda Juan Herrera esposo de la víctima.

En el ataque también resultó herido Raúl Daniel Soria, de 28 años. El joven recibió un disparo mientras celebraba el cumpleaños de su hijo en el patio de su casa. Está fuera de peligro.

“Esto no quedará así. No se lo vamos a perdonar. Ahora lo único que espero es que no nos crucemos con esta gente. Son personas con las que nunca había discutido en mi vida, y eso que vivo desde hace más de 43 años en este barrio”, relató Herrera a La Gaceta.

El hecho

Erika Arroyo, de 21 años, contó que todo tiene que ver con una pelea de larga data que mantiene con una familia de apellido Arrieta. La joven es pareja de uno de los nietos de la víctima fatal. “Unos minutos antes yo estaba en la casa de mi papá, a tres cuadras de aquí. Hace mucho que tenemos problemas. Antes me amenazaron y también me golpearon. Entonces, las denuncié. Son vecinas. Llegaron de pronto y comenzaron a arrojar piedras. ‘Ya te vamos a agarrar a tiros’’, me dijeron y después se fueron”, dijo.

Arroyo explicó que después se dirigió hasta la casa de los familiares de su pareja. “Cuando me estaba bañando escuché los tiros. Cuando se iban gritaban: ‘Ya vamos a volver con los transas’. Es gente muy pesada”, concluyó.

“En ese momento yo estaba con un vecino al lado de mi casa. Entonces apareció un auto oscuro. Bajaron las ventanillas del lado del conductor y del acompañante, sacaron las armas y comenzaron a disparar. Eran cuatro. Hicieron más de 10 disparos”, señaló David Herrera, hijo de la mujer fallecida.

“Entonces salimos corriendo y nos ocultamos en el fondo de la casa de mi vecino. Pero después me dijeron que habían herido a mi mamá. Volví a mi casa y la encontré tirada en el piso, totalmente bañada en sangre. Mi papá se le había tirado encima y pedía por favor que no dispararan más. A mí también me podrían haber matado, porque me dispararon”, dijo.

Por el caso hay un joven de 27 años, domiciliado en Banda del Río Salí, detenido. La Policía busca a sus cómplices.

 

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