Según las asociaciones científicas más prestigiosas que estudian el tratamiento de ACV, se ha cuadruplicado el tiempo disponible para enfrentar y tratar a medida del paciente el mal.

Según el consenso de las asociaciones científicas más prestigiosas del mundo y de la Argentina, se ha cuadruplicado el tiempo para tratar un ACV.

El bien más preciado y más escaso en esta era que nos atraviesa con velocidad, sobreinformación y conectividad global las 24 horas es el tiempo. Por lo tanto, la mejor noticia frente a uno de los catalogados males del siglo XXI fue disponer de "más tiempo" y "ampliar la ventana terapéutica" para tratar el accidente o ataque cerebrovascular (ACV). Y justamente esta fue la hipótesis que confirmó y sobre la que actualmente trabaja la comunidad científica global y local que estudia cómo tratar de manera más eficaz el ACV.

"Más tiempo para tratar el ACV" es entonces uno de los nuevos paradigmas que se instala entre los expertos y promete un futuro promisorio para un mal que es considerado la primera causa de invalidez en adultos y ocupa con altibajos el segundo y el tercer lugar como causa de muerte a nivel mundial.

A pesar de no contar aún con estadística nacional pura, incluso para determinar qué características particulares adquiere la enfermedad en nuestra población, se sabe que en Argentina se produce un ACV cada cuatro minutos. Y el cálculo surge en base a datos extrapolados de Estados Unidos y Europa.

El primer tipo es el más frecuente y se da en 8 de cada 10 casos. Afecta más a hombres que a mujeres y, aunque puede darse a cualquier edad, se produce principalmente entre los 60 y los 70 años.

El Simposio de Medicina Mínimamente Invasiva (SIMI) conocido también como Buenos Aires Stroke Summit, que se realizó del 24 al 26 en la Ciudad de Buenos Aires, fue el marco propicio para presentar el nuevo paradigma en referencia al tratamiento del ACV, en consenso con las comunidades más prestigiosas que estudian el tema, como la American Heart Association (AHA) y la American Stroke Association (ASA).

"Hasta hoy ante un cuadro de ACV los médicos disponían de tan solo seis horas para poder tratarlo. Hoy, la evidencia científica ha demostrado que el tiempo disponible se ha cuadruplicado", precisó a Infobae el doctor Pedro Lylyk, presidente del SIMI, de la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (FENERI) y de ENERI.

Lylyk es uno de los máximos referentes de ACV en Argentina y a nivel mundial por su trayectoria y sabiduría, y también por haber realizado la primera embolización de un aneurisma cerebral con coils e introducir el stent en la terapéutica cerebrovascular.

"La idea del cambio de paradigma es fundamental porque estábamos muy restringidos por lo que nosotros llamábamos la "ventana terapéutica", el tiempo que había desde que comenzó el ACV hasta ser tratado. Esto se fue corriendo de 6 a 8 horas y luego a 12, a 16 horas. Actualmente en casos seleccionados por imágenes se llega hasta las 24 horas, porque en un principio se trataba menos del 1% de los casos de ACV, ahora en algunos países se trata hasta el 16% o hasta el 20% de casos de ACV al disponer de más tiempo para salvar el cerebro del paciente", señaló Lyklyk a Infobae.

La nueva técnica se llama trombectomía; se trata de un método mecánico que se basa en la utilización de un catéter que es introducido por una arteria de la pierna, se dirige hasta el cerebro y por medio de un stent se extrae el coágulo que obstruye dicha arteria. En algunos casos, se puede combinar con la aspiración del coágulo, método llamado tromboaspiración.

Raúl Nogueira, especialista de la Universidad Emory de Atlanta, y autor principal de uno de los estudios que ha demostrado que la trombectomía mecánica puede ser útil en ciertos pacientes, hasta veinticuatro horas después de alertados sobre los primeros síntomas, disertó al respecto en el II Buenos Aires Stroke Summit.

En diálogo con Infobae, Lylyk advirtió: "Antes los médicos asumíamos que todo era igual y todo se basaba en el reloj. Ahora vimos que con el mismo reloj y la misma cantidad de horas hay pacientes que toleran bien el tratamiento y otros pacientes que no van a tolerar el tratamiento. ¿De qué va a depender esto? De que cada individuo es absolutamente diferente".

Sigue siendo importante que el enfermo llegue a tiempo. "No debemos quedarnos dormidos, tenemos que mejorar la organización de las unidades de ACV. La selección del paciente en la etapa prehospitalaria pasa a ser de extrema importancia".

Alerta combos peligrosos:  hipertensión + diabetes + ACV

En la Argentina, una de cada tres personas padece hipertensión, que es el principal factor de riesgo del ACV, y la mitad de ese grupo poblacional aún no lo sabe.

De quienes sí conocen su condición de hipertensos, el 22% no estaría tratado y, de los tratados, alrededor de la mitad no logran tener controlada su presión arterial.

Sobre los argentinos diabéticos, en el 8,5% al 11,9% de ellos, el hecho de tener el azúcar en sangre elevada en el momento del ACV empeora su evolución.

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