Jamal Khashoggi, desapareció cuando fue a hacer un trámite en el consulado saudita.

Jamal Khashoggi era un corresponsal saudí del Washington Post en Turquía. Su desaparición en la embajada de su país desató una ola de sospechas y llegó a la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado que habrá un "severo castigo" si se demuestra que Arabia Saudita está detrás de la desaparición del periodista saudita Jamal Khashoggi en Turquía.

"Vamos a llegar al fondo del asunto y habrá un severo castigo", afirmó  Trump en un extracto de una entrevista con la cadena CBS que se emitirá completa este domingo.

En esa entrevista, el mandatario republicano considera que Arabia Saudita podría ser responsable de la desaparición de Khashoggi, columnista del diario estadounidense The Washington Post. El reportero desapareció el martes pasado, cuando fue a hacer un trámite al consulado saudita en Estambul, para casarse con su novia turca, que se quedó esperando fuera del edificio. Pero al parecer nunca salió.

Turquía informó el viernes que tenía "videos" y otras pruebas de que Khashoggi fue asesinado y desmembrado dentro del consulado. Riad niega todas las acusaciones y afirma que el periodista salió de la sede diplomática y la desaparición se produjo después.

"Se está investigando, se está analizando con mucha fuerza. Y si eso fuera así, estaríamos muy molestos y enojados. Por ahora, ellos lo niegan vehementemente. ¿Podrían ser ellos? Sí", concedió Trump.

Trump dijo a la cadena CBS que su yerno, Jared Kushner, conversó esta semana sobre el asunto con el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salman, quien negó cualquier responsabilidad.

 

"Lo niegan. Lo niegan de cualquier forma en la que puedas imaginarte. Pero, en un futuro no muy lejano, creo que sabremos una repuesta", aseguró el jefe de la Casa Blanca sin dar más detalles sobre el rumbo de la investigación o sus conversaciones con Arabia Saudita, aliado tradicional de Estados Unidos en Oriente Medio.

Con todo, Trump se mostró reticente a cancelar un acuerdo armamentístico por 110.000 millones de dólares con los sauditas. "No quiero dañar puestos de trabajo. No quiero perder un pedido como ese. Y saben qué, hay otras formas de castigar".

 

 

 

El presidente, muy crítico con la prensa de EE.UU., consideró que el asunto es especialmente grave porque se trata de un periodista.

"Quizás porque era un reportero, creo que por eso hay mucho en juego aquí. Es algo que te sorprenderá que yo diga, pero hay algo muy terrible y asqueroso sobre eso, si ese es el caso. Vamos a tener qué ver", señaló.

El periodista, antes cercano a la monarquía saudita, se distanció de ella el verano pasado, cuando el actual príncipe heredero, Mohamed bin Salman, ascendió a posiciones de poder.

Según el diario The Washington Post, el hobierno turco habría informado a las autoridades de Estados Unidos de que disponía de grabaciones de vídeo y audio que demostrarían que el periodista fue asesinado en el consulado.

 

Fuente: Clarín

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