El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, en la comisión de Presupuesto

El Gobierno quiere la media sanción antes de que se reúna el directorio del FMI para aprobar el préstamo. Junto con el Presupuesto, se buscará avanzar con la adenda al Pacto Fiscal y el proyecto que sube la tasa de Bienes Personales.


Varias negociaciones aún abiertas podrían conspirar con la pretensión oficial de que esta misma semana salga el dictamen del proyecto de la ley de Presupuesto 2019. La Casa Rosada busca la firma del despacho para este jueves, pero ante los planteos de la oposición peronista finalmente se postergaría para el martes 23.

Dirigentes de la oposición aseguraron que el dictamen se hará nomás el 23. En el macrismo dijeron que “era posible” que así ocurriera, aunque subrayaron que siguen barajando este jueves como primera opción.

“No hay nada cerrado. Lo importante es que cerremos la votación en el recinto el miércoles 24. Es indistinta la fecha del dictamen”, dijeron altas fuentes del oficialismo.

La administración de Mauricio Macri muestra apuro en la media sanción. Es que en la última semana de octubre -posiblemente el viernes 26- se reunirá el directorio del FMI para aprobar el acuerdo con la Argentina.

El acuerdo no corre riesgos debido a que cuenta con el aval de los EE.UU. y otras potencias, pero el Gobierno prefiere llegar a esa instancia con la señal concreta de que en la Argentina avanza la ley de Presupuesto, que apunta a controlar el déficit fiscal.

En la Casa Rosada aseguran que gracias a acuerdos políticos con parte de la oposición tienen garantizada la aprobación del Presupuesto en Diputados, aunque admiten que los votos a favor que podría cosechar la ley serán menos de los que desearían para enviar una “señal a los mercados”.

Según las diferentes cuentas que hacen en el oficialismo, la iniciativa podría lograr entre ciento veintipico y ciento treinta y pocos votos. La diferencia se explica en que aún la Casa Rosada no logró cerrar con el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, a quien le responden 6 diputados. El mandatario santiagueño no estaría conforme con las compensaciones que ofrece la administración macrista a su provincia para cubrir los recortes que sufrirá.

De no lograr pasar el umbral de los 130 votos, el resultado sería modesto. De un repaso de los tratamientos en los últimos años, surge que la aprobación más ajustada fue en 2014, cuando el Presupuesto del año siguiente obtuvo 133 votos a favor y 112 en contra. El resultado más holgado fue el del Presupuesto de este año: se aprobó en 2017 con 165 votos a favor, 64 en contra y una abstención.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el presidente de Diputados, Emilio Monzó, trabajan en conseguir que algunos diputados que planean abstenerse voten a favor y que otros que piensan hacerlo en contra, se abstengan.

Una hipótesis que se maneja es que ausencias, abstenciones y votos en contra sumen más que los votos a favor. De ocurrir, lo que buscaría parte de la oposición es permitir que Mauricio Macri tenga presupuesto pero dejar en claro que es una iniciativa exclusiva del oficialismo.

El acuerdo que sí tiene encaminado el Gobierno es para que, más allá de cómo voten, parte de la oposición peronista colabore con el quórum y para que la votación de la ley sea en bloque, es decir que haya una sola votación en general y en particular. “Si abren la votación en particular el proyecto les queda desguasado”, explicaron en el PJ.

Entre las cuestiones que aún se siguen negociando figura el polémico artículo 53 del proyecto que habilita al Gobierno a reestructurar la deuda externa a su criterio. Diego Bossio, diputado justicialista y hombre clave en las negociaciones con el oficialismo, pretende que cualquier refinanciamiento de deuda pase por el Congreso. Una opción es que se le dé intervención a la bicameral de Deuda Externa. Bossio piensa en sacar un dictamen de minoría de la comisión de Presupuesto.

Otros frente de conflicto que sigue abierto es el pago del impuesto a las Ganancias por parte de las cooperativas y mutuales. Se descartaría esta opción y se crearía un nuevo impuesto, aunque implicaría menos dinero.

También falta cerrar otro clásico de todas las discusiones de Presupuesto: los fondos que recibirá La Rioja por el punto que perdió cuando se estableció la coparticipación.

Junto con el Presupuesto, se buscará avanzar con la adenda al Pacto Fiscal -ingresó el viernes- y el proyecto que sube la tasa de Bienes Personales. Este genera rechazo en el peronismo:“No votamos la creación de nuevos impuestos hasta que no seamos gobierno”, bromean en el PJ.

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