Hay una fase de aparición de síntomas y cambios endocrinológicos que se denomina pre-menopausia.

Si bien la genética es el principal condicionante para un climaterio anticipado, existen otros que podrían acelerar el proceso.

Afecta a una de cada cien mujeres y en la mayoría de los casos condiciona su deseo de ser madres. Es que con el retraso de la maternidad propio de los tiempos que corren el diagnóstico de menopausia precoz muchas veces llega cuando a una mujer de "treinta y pico" le cuesta quedar embarazada.

"Hablamos de menopausia precoz en el caso de pacientes menores de 40 años que presentan desaparición de la menstruación durante un año, sin embargo, no es lo único que implica, sino que también consiste en la interrupción de la función ovárica y por consiguiente, una reducción en la producción de las hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) que da lugar a la pérdida de la capacidad reproductiva". La explicación corresponde al médico especialista en reproducción asistida Fernando Neuspiller, quien alertó que en muchas mujeres la primera señal de menopausia prematura es la dificultad para quedar embarazadas.

Según el director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Buenos Aires, "generalmente, lo primero que suele notarse son las irregularidades en el ciclo, pero hay mujeres cuya primera señal de menopausia prematura es la dificultad para quedar embarazadas, producida por una insuficiencia ovárica".

La Asociación Argentina para el Estudio del Climaterio destaca que el tabaquismo puede adelantar la menopausia, además de tener otras consecuencias como el envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer y enfermedad coronaria.

Otros episodios externos como una cirugía en los ovarios o la llamada menopausia inducida, frecuente en pacientes que realizaron un tratamiento oncológico, influyen en la aceleración de este proceso. No obstante, el factor genético es el más determinante, por lo que es posible estimar la edad de inicio de la menopausia en una mujer según los antecedentes de su madre y/o hermana/s.

En ese sentido, Neuspiller advirtió que "hay una fase de aparición de síntomas y cambios endocrinológicos que se denomina pre-menopausia y puede suceder entre dos a diez años antes de la última menstruación, caracterizada por sofocos repentinos, vaivenes en el estado de ánimo, sequedad vaginal durante las relaciones sexuales y problemas de descalcificación ósea".

Frente a estos casos, y sobre todo si hay un historial familiar al respecto, la recomendación es "consultar rápidamente con un especialista para determinar el diagnóstico y definir las opciones disponibles".

Las mujeres menores de 35 años tienen alrededor de un 25% de probabilidad de quedar embarazadas de forma natural cuando están ovulando, pero cuando superan esta edad su potencial reproductivo decrece notablemente, y luego de los 40 años, su probabilidad de embarazo es menor al 10% cada mes. "A partir del inicio de la menopausia, la única forma de lograr un embarazo es a través de tratamientos de reproducción asistida como la ovodonación", señaló Neuspiller.

En este contexto, cobran relevancia las técnicas de preservación de la fertilidad. "La más eficiente y recomendable es la vitrificación de ovocitos, que consiste en la estimulación ovárica con medicación y puede iniciarse en cualquier momento del ciclo de la mujer, para luego aspirar los ovocitos que entrarán en un proceso de solidificación en el que serán tratados con una sustancia crioprotectora y sumergidos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196°C -aseguró el especialista-. A diferencia de la congelación tradicional, no se forman cristales de hielo que puedan dañar al óvulo y todo el procedimiento se lleva a cabo solamente entre 10 y 12 días".

Por otro lado, si no se preservó la fertilidad en el período biológicamente posible, "la ovodonación es el tratamiento más efectivo para pacientes pre-menopáusicas". Este procedimiento consiste en recurrir a óvulos de una donante para ser fecundados en el laboratorio con el semen de la pareja o de un banco de semen y luego el embrión resultante se transfiere al útero de la mujer receptora.

"Más allá de la incidencia de la menopausia precoz, otros elementos culturales y psico-sociales que tienden a retrasar la búsqueda de un hijo conllevan a que la maternidad a los 40 años sea un escenario cada vez más usual -describió Neuspiller-. Frente a este panorama, la sugerencia para todas aquellas mujeres que planean ser madres después de los 35 años es que antes de esa edad preserven su fertilidad, porque este límite etario otorga mejores chances al momento de utilizar los óvulos cuando lo decidan, incluso después de experimentar la menopausia".

Fuente: Infobae

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