El periodista fue asesinado dentro de la embajada de Arabia Saudita en Estambul.


Cinco personas de origen turco que desempeñaban funciones en la sede diplomática prestaron declaración en relación a la muerte del periodista asesinado. Se habrían hecho cuatro llamadas entre miembros cercanos a la corona y las oficinas en Estambul.

De los presentes en el consulado saudita de Estambul, el día en el que desapareció el periodista Jamal Khashoggi, cinco empleados turcos testificaron como testigos este 22 de octubre de cara a la investigación de su muerte.

Así lo informaron la cadena turca NTV y CNN Turk, que días antes habían dicho que otros veinte trabajadores dieron declaración a los fiscales, quienes buscan datos entre al menos 45 empleados.

Una investigación que se complica minuto a minuto. Según medios de Turquía y de EE. UU., ese mismo 2 de octubre que se perdió el rastro de Khashoggi, un hombre salió del consulado portando su ropa, momentos después de la supuesta “pelea” y agresión “con las manos” que habría sufrido el periodista en palabras de las autoridades sauditas.

A estas misteriosas revelaciones se suman cuatro llamadas que se habrían hecho en ese instante, entre un miembro próximo al príncipe heredero de Arabia Saudita Mohammed Bin Salman y la oficina de la corona.

Imagen de Khashoggi ingresando a la embajada saudita en Estambul.

 

La prometida de Khashoggi, bajo protección turca

El periodista saudita, crítico con la realeza y el príncipe heredero Mohamed Bin Salman, había ingresado al consulado de Estambul para obtener unos documentos para su matrimonio.

En ese marco, aunque no se conocen más razones, el gobernador de Estambul decidió poner bajo protección policial durante 24 horas al día a la prometida de Khashoggi, Hatice Cengiz, de nacionalidad turca. Y es que fue precisamente Cengiz, al ver que su prometido no salía del consulado, quien alertó a las autoridades de Turquía sobre su desaparición.

Las investigaciones, que se han extendido a una zona forestal en el noroeste de Estambul y una provincia colindante, buscan brindar luz a un caso que se asemeja a una historia de espías. En esa línea, se espera con impaciencia que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, en desacuerdo con Riad, se pronuncie este 23 de octubre tras prometer "la revelación de todos los detalles".

Según fuentes turcas, Erdogan contaría con una grabación de audio que presuntamente documentaría la muerte de Khashoggi en el consulado.

Hasta ahora la versión de Arabia Saudita ha sido confusa, y en ocasiones se ha contradicho. En un primer momento, Riad llegó a afirmar que Jamal Khashoggi había abandonado vivo la oficina diplomática y que desconocía su paradero, para luego explicar que murió en una "operación deshonesta".

Algo que contrasta con los medios turcos y estadounidenses, que describen cada vez más el caso como una brutal y planeada ejecución, cometida por unos 15 miembros sauditas que habrían viajado a Turquía para matar y desmembrar al periodista de 59 años.

Y así, como un "asesinato", tildan también Alemania, Reino Unido y Francia lo ocurrido con Khashoggi, muerte que no solo está recayendo sobre la figura de Mohammed Bin Salman sino también poniendo en entredicho la venta de armas hacia Arabia Saudita.

Solo Alemania por ahora ha ordenado detener temporalmente la venta de armamento a Arabia Saudita –tercer país del mundo que más dinero dedica a defensa–, como señal de protesta dadas "las actuales circunstancias".

 

Fuente: France 24 Con AP, EFE y Reuters

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