Guillermo Barros Schelotto y Carlos Bianchi.

En 2001, el Virrey tuvo que seguir Palmeiras-Boca en San Pablo, por la revancha de semifinales de la Copa Libertadores, desde la platea por estar suspendido. Y la historia terminó con título.

Confirmada la sanción a Guillermo Barros Schelotto que obligará al Mellizo a acompañar a su equipo desde la platea mañana en la revancha ante Palmeiras en San Pablo, una coincidencia ilusiona a los más supersticiosos hinchas de Boca.

En 2001, Boca superó a Palmeiras en las semifinales de la Copa Libertadores y, tras el 2-2 de la ida, para la vuelta Carlos Bianchi fue informado por un exceso verbal por el juez paraguayo Ubaldo Aquino. Suspendido, terminó en la platea del Palestra Italia. Ese desquite finalizó en empate 2-2, hubo festejo argentino en los penales y posterior título en la definición ante Cruz Azul.

Aquel fue además el encuentro en el que Bianchi sufrió un corte en la cabeza cuando los hinchas locales le arrojaron una moneda mientras bajaba al vestuario en el entretiempo.

Hoy, el Palestra Italia se convirtió en el moderno Allianz Parque, pero la situación es similar. ¿Tendrá el mismo final feliz?

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