El joven mostró la herida que tiene. (Foto La Gaceta).

Ezequiel, mellizo de Ismael Figueroa joven asesinado en Villa Muñecas mientras dormía, junto a familiares realizaron una marcha exigiendo que no liberen a los acusados.

Hace una semana se vivió mucha tensión en la zona de Villa Muñecas. En la mañana dos hombres ingresaron a una vivienda de calle Emilio Castelar al 2600 y le dispararon a quemarropa a Ismael Figueroa mientras dormía. Su hermano mellizo, Ezequiel dijo que se “salvó de milagreo”.

“Mataron a mi hermano y después me buscaron a mí; nos querían matar a los dos. Logré escaparme por el fondo a la casa de un vecino. Cuando salí nos encontramos de frente con los asesinos y me hicieron dos tiros. Me dieron; no me mataron de milagro”, contó el joven en La Gaceta.

En el ataque una de las balas rozó la cintura de Ezequiel. “Fui el primero que se levantó. Mi mamá y mi hermano dormían. Me puse a escuchar música y me fui al baño a cepillarme los dientes. De pronto apareció una moto que subió a la vereda. Eran “Mariachi” y “Rodriguito”. Patearon la reja y entraron; yo salí corriendo; en ese momento escuché los disparos, fueron cinco”, dijo.

“No pueden quedar libres, los quiero ver presos, no sé por qué mataron así a mí hermano”, reclamó Ezequiel en la marcha que realizaron amigos y familiares en las inmediaciones de Tribunales penales exigiendo que no liberen a los sospechosos.

“Como no se pudieron desquitar con ninguno de los integrantes de la otra banda (los Santos), se desquitaron con mi nieto. Ahora tenemos mucho miedo por la vida de mi otro nieto y de mi hija”, señaló Graciela Lezcano abuela de los jóvenes.

En la madrugada murió otro joven: Patricio Nieva. Cerca de las 4, el joven de 21 años estaba charlando con sus amigos en Emilio Castelar al 2.400. De pronto, les gritó a sus amigos: “¡cuidado!”. Sus compañeros le hicieron caso, pero él no pudo esquivar la agresión. Dos proyectiles le impactaron en el pecho.

Fue trasladado al CAPS del barrio, pero falleció a los pocos minutos. Los atacantes actuaron con frialdad y precisión, ya que dispararon desde unos 30 metros. Después huyeron en una moto negra.

Los familiares también negaron que pertenezca a un clan. Explicaron que tenía problemas de adicciones y que desde hacía un mes intentaban internarlo.

Por la causa hay detenidos: un tan “mariachi” está sospechado por la muerte de Figueroa mientras que dos menores, alojados en el Instituto Roca, también estarían vinculados.

Compartir

Comentarios