El joven estaba internado desde el 2 de noviembre en el hospital Padilla.

Claudio Adrián Sánchez tenía 28 años y se encontraba en grave estado en el hospital Padilla. Había recibido un disparo a la altura del cuello.

El dolor invade a la familia Claudio Adrián Sánchez. El joven de 28 años que fue baleado por un policía federal que pensó que era un ladrón, murió en la mañana del jueves en el hospital Padilla donde estaba internado.

El hecho se produjo el 6 de noviembre alrededor de las 22, en la intersección de avenidas Juan B. Justo y Francisco de Aguirre, al norte de la capital. El padre de la víctima, Omar Sánchez, manifestó que no se trataba de un robo, sino que su moto se había quedado en esa esquina y la estaba empujando.

El hombre baleado es papá de dos bebés, uno de ellos de dos años y otro de dos meses. Según su padre, trabaja con él en la empresa de video cable CCC. "Salió de su casa para llevarla a la empleada a la parada del colectivo, a dos cuadras. Al volver, se le paró la moto, intentó arrancarla y se le encendió la alarma, pero la siguió empujando hasta su casa, porque estaba cerca", relató Sánchez.

"Mi hijo tiene un arma que está registrada a su nombre por diferentes hechos de inseguridad que sufrió; el policía le pidió que se detenga y como no reconoció que era un federal porque estaba de civil, Adrián le mostró que tenía un arma, pero no disparó", explicó el padre en La Gaceta.

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