Daniel Rizzotti en Café al Pazo

El tucumano comenzó a incursionar en la organización ambientalista en la década del ´70 y desde ese momento estuvo al frente de misiones contra pruebas nucleares y caza de ballenas. El experto en hielo reparte su vida entre Tucumán y Holanda.


Daniel Rizzoti, es tucumano y desde la década del ´70 forma parte de la organización ambientalista Greenpace. Fue el único argentino a bordo del rompehielos Artic Sunrise de Greenpeace, que se encuentra en el Océano Antártico en una misión para presionar por la creación de un santuario libre de pesca en el Mar de Weddell. La pesca de krill pone en jaque a todo el ecosistema de este mar, que incluye pinguinos, focas, orcas y ballenas, entre otros animales. "Por eso es importante crear áreas protegidas", remarca en su visita por el ciclo "Café al Pazo". 

Esta es una de las tantas misiones que encabezó el experto en hielo.

Egresó como marino de la Armada Argentina, luego pasó a la marina mercante y fue allí donde se puso en contacto con Greenpeace, la organización ecologista que nace en contra de pruebas nucleares y en defensa de los animales. 

"Estuve como voluntario un tiempo largo y allí participé en una misión contra las pruebas nucleares francesas. Luego, recuperamos el barco que había sido afectado por el gobierno francés, pero ya en ese momento era segundo Capitán. A partir de allí comienza mi carrera, donde luego me ofrecen ser Capitán", recuerda. 

Rizzotti cuenta que Greenpeace tiene 42 oficinas alrededor del mundo,  miles de empleados y miles de voluntarios. 

"La ONG se apoya en el voluntariado, básicamente, y se mantiene alejada de la influencia de gobiernos y empresas. Acepta donaciones, pero al mismo tiempo las investiga. No acepta donaciones de cualquier lado", aclara.  

Actualmente cuenta con tres barcos grandes y un velero nuevo que es el barco insignia. 

De tanto navegar en el Ártico y en la Antártida terminó especilizándose en navegación en hielo y haciendo los cursos para piloto de hielo. 

"Actualmente soy Jefe de Operaciones, me especializo en navegación de hielo y a veces trabajo para empresas que van al Ártico", cuenta.

"Entrar al hielo es algo muy particular", remarca, al tiempo que agrega que navegar en hielo es complicado porque el barco puede quedar atrapado o puede tener daños.  

Rizzotti varias veces estuvo preso por defender causas ambientalistas, luchando contra corporaciones que tienen como objetivo destruir el ecosistema del planeta. "En españa estuve un tiempo largo por mi oposición a la Guerra del Golfo", indicó.

Pese a sus ideas, aventuras, lucha y trayectoria, Daniel se siente cansado y extraña todo el tiempo su tierra natal por eso divide su vida entre Tucumán y Holanda. 

"La verdad que estoy cansado de tanto viaje. "Estoy en Amsterdam seis meses y luego aquí en Tucumán porque el ADN tucumano no está en cualquier lado. En Holanda es todo por agenda, nosotros somos un poquito más informales y conservamos el sentido de la amistad", rescata.

Compartir

Comentarios