Las empresas industriales atraviesan, en casi todos sus sectores, crisis de consumo.

Pymes piden incentivos para salir de la recesión y evitar despidos.

El comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina ( UIA) repasó ayer la crítica situación por la que atraviesan las fábricas argentinas. Se presentó un escenario de inevitable caída de empleo por la contracción del mercado interno, que puede incluir nuevos cierres de pymes. Varios dirigentes del sector avanzan con el pedido de un plan para el desarrollo de la producción manufacturera que evite la sangría laboral.

La cúpula de la central fabril más representativa del país surfea la crisis de las pymes con la necesidad de encontrar una salida a la crisis que permita evitar romper el techo de 100.000 trabajos perdidos en la era Macri. Aún, sin embargo, no está planteado el plan que diseñan algunos de los industriales que sueñan con un cambio de rumbo "antes del golpe de gracia de fin de año" que podrían sufrir cientos de establecimientos industriales.

Lejos del sistema de defensa, un líder industrial tiene en mente un esquema de generación de empleo, con fuerte impacto en el mundo laboral. Según ese análisis, "la Argentina debe generar entre 500.000 y 600.000 empleos privados por año para ocupar jóvenes que ingresan al mundo laboral y disminuir los 100.000 puestos perdidos en las fábricas.

Se estima que entre 300.000 y 400.000 son los jóvenes con necesidad de incorporarse al sistema laboral. A ese universo se debe incorporar los 100.000 puestos que contiene el sistema público y que deberían ser trasladados al sector privado para reducir el déficit fiscal del Estado.

"Con un crecimiento económico del 2% se mantiene desocupados y se mantiene al empleo público, por lo que nadie vendrá a invertir y se convierte en un círculo vicioso", explicó el dueño de una de las empresas más importantes del país -consultado por BAE Negocios-, quien añadió que "se debe crecer y cambiar leyes laborales para que suba por economía y por cambio estructural".

El cálculo señala que la suba en la actividad económica deberá ser de 3% como piso para retomar el empleo en la industria. "Es mejor ayudar a las empresas a que sostengan el empleo que generar subsidios a los desempleados porque lo importante es producir para generar ganancias al país, en exportaciones y en aportes a las cuentas del Estado", afirmó otro líder fabril.

En la mesa de la UIA existe un fuerte escepticismo sobre la predisposición que puedan encontrar en el Gobierno nacional. De hecho, quedó descartado que la entidad realice algún pedido especial aún cuando la situación sea conflictiva. "Habrá recesión durante todo el año que viene", se lamentó un ejecutivo de una importante empresa industrial.

Existe, sin embargo, una esperanza sobre una reactivación para la última parte del año por el escenario electoral, pero aclararon las fuentes que será "un veranito" que no alentará a invertir. "Nadie va a mover nada hasta que no haya un plan serio, que permita saber que la plata será mejor usada en generar producción y trabajo que ponerla en bonos o dólares", admitió el dueño de una pyme local.

Otro líder se lamentó que de la crisis "no se salva nadie", y señaló que las grandes empresas atraviesan problemas financieros que "por el momento" pueden afrontar "porque tienen más espaldas que las pymes". "Tenemos que estar atentos a que no empiece el proceso de liquidación de empresas a bajo precio, que serán compradas desde el exterior con el único objetivo de quitar competencia local para las importaciones, en el medio de un mundo en plena guerra comercial", alertó la misma fuente consultada.

Fuente: Bae Negocios

 

Compartir

Comentarios