Con respecto al interanual, la demanda cayó en un total de 4,7%.

En sintonía con el derrumbe en el sector industrial, un informe registró la baja de la variación. El sector de consumo masivo y el de alimentación, entre los más afectados.

La actividad industrial mostró otro ritmo en negativo en octubre con un derrumbe del 3,6% durante octubre, según un informe de la Fundación FIEL. También se conocieron datos que aportaron al escenario de crisis sectorial: las fábricas dejaron de demandar energía eléctrica por la caída de las ventas, con foco especial en los alimentos y supermercados.

Las estadísticas que reveló la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) señalaron que desde junio "se comenzó a observar una caída en dicha demanda", en donde octubre no fue la excepción, con una variación negativa del orden del 4,7% respecto al mismo período del año anterior. "Si miramos en detalle esta variación de la demanda, se observa una baja en los consumos de casi todas las ramas de la industria relacionadas con Alimentación, Comercios y Servicios, Industrias, y Petróleo/Minerales", destacó el informe.

Según los primeros diez meses del año, la caída de la demanda eléctrica fue del 1,1 por ciento. Y de acuerdo a la actividad e importancia de acuerdo a sus consumos, "se presenta una disminución en la demanda en empresas cuyas actividades se relacionan con la industria de la alimentación y artículos de consumo masivo, la industria química, del caucho, plástico y otros materiales minerales no metálicos, como también las empresas relacionadas con los Comercios y Servicios, principalmente Supermercados grandes".

En la comparación interanual, el uso de la energía eléctrica fue contundente en la actividad industrial, con una contracción del 2,9% en octubre. Mientras que el rubro Alimentación, Comercios y Servicios cayó 1,7 por ciento. Esa medición coincide con la reducida utilización de la capacidad instalada en las fábricas que muestra en los hechos la crisis por la que atraviesa la actividad industrial.

Ayer, la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas destacó en su Índice de Producción Industrial (IPI) que la actividad manufacturera se hundió 3,6% interanual, sobre todo por el peso de la retracción registrada en sectores como producción automotriz, metalmecánica, minerales no metálicos y químicos y plásticos. Se convirtió así en la sexta baja consecutiva, y acumuló en lo que va del año un retroceso del 1,9 por ciento.

En la comparación intermensual, la producción industrial resultó 3,2% superior incluyendo factores estacionales, mientras que si estos se corrigen la actividad mostró un ligero retroceso de 0,3 por ciento. "Aún cuando en septiembre y octubre la contracción de la actividad ajustada por estacionalidad se ha moderado respecto a lo registrado en meses previos, no se observan señales de una reversión de la fase en los próximos meses", alertó la consultora.

Según el estudio, en los primeros diez meses del año y en la comparación con el mismo periodo de 2017, la siderurgia continúa liderando el crecimiento industrial con un avance de 9,8%. Mientras que la producción automotriz acumula en el periodo eneroûoctubre una mejora de 4% en comparación con el mismo periodo del año anterior, seguida de la producción de minerales no metálicos y la de papel y celulosa que mostraron un avance de 0,5% en ambos casos, y la producción de alimentos y bebidas (0,2%).

La producción de insumos textiles registra entre enero y octubre una baja del 1,5% contra igual período de 2017 y los despachos de cigarrillos retroceden 1,9%. "Las restantes ramas de actividad muestran una caída más profunda que el promedio de la industria, comenzando por el procesamiento de petróleo (5,5%), la producción de insumos químicos y plásticos (5,9%) y el complejo metalmecánico que acumula una caída del 8%", sostuvo FIEL.

Fuente: Bae Negocios.

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