Repleta. Los jugadores de Boca en una Bombonera colmada. (Foto: Juano Tesone)

Con algunos incidentes en las entradas, el público vibró con la práctica abierta del equipo del Mellizo.

Los hinchas de Boca saben que el sábado lo tendrán que seguir a la distancia, que no podrán hacer catarsis dentro del Monumental. Y por eso decidieron descargar su apoyo en la previa de la Superfinal decisiva en la previa. Llenaron la Bombonera y le dieron todo el aliento a sus jugadores.  

Lo planearon ellos mismos y lo viralizaron a través de las redes sociales. El club y el cuerpo técnico apoyaron la propuesta y así se gestó un banderazo histórico. Un Bombonerazo. 

No hay partido pero sí hay algo por lo que alentar. Por eso algunos hinchas decidieron acampar desde la madrugada del miércoles para asegurarse un lugar en la Bombonera y ver de cerca el entrenamiento de sus ídolos.

Llegaron de todos lados. Hubo combis y micros que trasladaron integrantes de peñas de todo el país bajo el lema #JugamosTodos que se replicó por redes sociales en los últimos días.

Y en la ciudad y sus alrededores la peregrinación hacia el estadio fue incesante desde bien temprano. Alcanzaba con ver las imágenes de los trenes Mitre y Belgrano Norte (llega desde la zona Norte del Conurbano) y Roca (viene del Sur) plagados de camisetas azules y oro. 

Familias enteras que bajaban en la estación Constitución y caminaban rumbo a su templo.  

Estaba previsto que la Bombonera abriera sus puertas a las 16 pero debido a la gran cantidad de hinchas que se agolpaban en las inmediaciones decidieron adelantarlo. Y finalmente fue a las 15 la hora señalada del ingreso por las calles Brandsen e Irala y por Palos y Espinoza, a través de las puertas 4 a 14.

Con el correr de los minutos la gente fue poblando las tribunas. Las primeras en habilitarse fueron las dos cabeceras medias y bajas. Y un rato más tarde la platea baja. 

A las 16.30 el marco de la Bombonera era similar al de un partido de fútbol. La gente saltaba en las tribunas, los cánticos eran incesantes y cada vez más fuertes. La expectativa crecía al compás de una fiesta popular pocas veces vista.

La cara de felicidad de los chicos y de muchos hinchas de Boca en el ingreso a la Bombonera denotaba también los problemas que suelen tener semana tras semana para poder conseguir un acceso al estadio. En esta ocasión, con acceso gratuito y sin necesidad de ser socios, el anhelo de poder ver de cerca a sus ídolos se tradujo en una convocatoria multitudinaria.

Sin embargo, miles se iban a quedar afuera también esta tarde. Minutos después de las 17, el club informó que se habían cerrados las puertas de la Bombonera porque se había alcanzado la capacidad máxima. 

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