Las Leonas festejaron su primera victoria en el certamen. Foto: IHF

Las argentinas vencieron 4-0 a Japón en China y mantuvieron sus aspiraciones por la medalla de bronce.

Llegaron los goles y Las Leonas festejaron su primera victoria en el Trofeo de Campeones de Changzhou. Después de un flojísimo comienzo -el peor en sus 18 participaciones en el certamen, que celebra en China su última edición-, el seleccionado argentino recuperó la efectividad y venció por 4 a 0 a Japón. Fue un triunfo que levantó el ánimo del plantel en el momento justo y mantuvo vivas sus chances de pelear por el bronce. 

Las dirigidas por Agustín Corradini quedaron cuartas en el grupo único con tres puntos. Primero está Holanda, número uno del mundo y vigente bicampeón mundial, que ganó sus cuatro partidos y manda con 12 unidades. Lo escolta Australia con siete y tercero se ubica el local con seis. En tanto, Gran Bretaña y Japón suman dos puntos cada uno.

Ya sin posibilidades de defender el título que habían ganado en Londres 2016, las argentinas quedaron bien posicionadas para pelear por el tercer escalón del podio, pero todo dependerá de lo que ocurra en el cierre de la primera fase.

El seleccionado nacional enfrentará en la última fecha -el sábado desde las 7 de Argentina- a Gran Bretaña. Una victoria le aseguraría al menos el cuarto lugar y lo clasificaría al partido por el bronce. Una derrota lo dejaría con las manos vacías. Y con un empate, debería esperar que Japón no le gane a Australia para mantener la ilusión de una medalla.

"Fue frustrante el arranque que tuvimos en este torneo, pero todavía tenemos la posibilidad de llevar una medalla a Argentina. Ese es nuestro nuevo objetivo. Nuestra motivación de ganar cada vez que salimos a la cancha con la camiseta de Las Leonas es enorme, así que vamos a ir con todo por el bronce", comentó Delfina Merino, la capitana argentina.

Las Leonas habían caído en sus tres primeras presentaciones ante Australia, Holanda y China, en su peor arranque en la historia del torneo. Aunque la mayor preocupación del equipo era la falta de efectividad en el arco. Hasta la victoria ante las japonesas, sumaban solo un gol y no habían podido aprovechar ninguno de los 21 córners cortos que habían tenido. 

Frente a Japón, a la buena actuación colectiva se sumaron los gritos de gol, que llegaron de las manos de Eugenia Trinchineti (tras un rebote luego de un corner corto), Julieta Jankunas (2) y Agustina Gorzelany (de corner).

Máximo ganador de la historia del certamen con ocho títulos, el seleccionado argentino disputó las finales de las últimas ocho ediciones. Ganó seis (2008, 2009, 2010, 2012, 2014 y 2016) y perdió dos, en 2007 y 2011, ante Holanda. La última vez que no pudo subir al podio fue en Amstelveen 2006, cuando cayó ante las holandesas en el partido por el bronce y finalizó cuarto. 

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