Algunas versiones acusaban a Mauricio Macri de haber impuesto al línea para el partido definitorio.

Mauricio Espinosa será asistente de Andrés Cunha en la final de la Copa Libertadores, será su último partido y es apuntado por una falla histórica en Sudáfrica 2010.

Tal vez, si hubieran dado aquel gol, la Argentina de Maradona no habría tenido que enfrentar a Alemania en los cuartos de final. Y el principal responsable fue alguien que estará este sábado en el Monumental...

Octavos de final del Mundial de Sudáfrica. Alemania le ganaba 2-1 a Inglaterra cuando Frank Lampard le pegó desde el borde del área, la pelota dio en el travesaño, picó claramente adentro del arco de Neuer pero el línea no lo marcó y el árbitro hizo seguir el juego. Aquel asistente era Mauricio Espinosa, quien este sábado lo será en el River-Boca que definirá la Libertadores (el juez era Larrionda).

Finalmente, Alemania goleó 4-1 y después pasó lo que pasó ante la Selección. Aunque aquella jugada generó tal cimbronazo que apuró el arribo de la tecnología, la que definitivamente desembarcó -en un Mundial- en Rusia 2018.

El propio Espinosa, de 46 años, también fue protagonista de otro "gol fantasma" en 2013: en la Libertadores de ese año, le dio un gol a Independiente Santa Fe cuando el remate de Wilder Medina había sido sacado por Silva, el arquero de Olimpia de Paraguay.

Y en su país, tuvo puntuales encontronazos con Nacional. De hecho, el vicepresidente Alvaro Paz que quejó en sus redes sociales (por Twitter) por su designación en un clásico con Peñarol jugado este año.

En esta finalísima entre River y Boca, Espinosa acompañará a Andrés Cunha y el otro juez asistente será Nicolás Tarán. Todos, por supuesto, nacidos en Uruguay. Y de ninguna manera será un partido más para Espinosa: será su retiro de la actividad.

En Twitter, el nombre de Espinosa se convirtió en tendencia este jueves y los principales cañones riverplatenses apuntaban a que fue impuesto por el propio Mauricio Macri para favorecer a Boca. La guardia alta, a flor de piel.

Fuente: Olé.

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