“No la veo como una nena, es la persona que mató a mi bebé”.

Los testigos del caso afirmaron que la menor, de 10 años, dejó caer al recién nacido en una guardería estadounidense y le pisó la cabeza para que dejara de llorar. Agonizó dos días.

Destruido por dentro, pero deseoso de justicia, un hombre rompió el silencio. Se trata del papá del bebé de seis meses que habría sido asesinado en una guardería de Wisconsin por una nena de 10 años. “No la veo como una niña, para mí es la persona que mató a mi hijo”, expresó.

Cuando la acusada fue llevada ante el juez, Nate Liedl, padre de Jaxon, estaba ahí. Quería verla. Quería que ella lo viera.

“Estoy convencido de que lo logré. Fue sólo una fracción de segundo, ella enseguida recostó la cabeza sobre el hombro de su padre”, contó, antes de recordar que, en ese momento, estaba “temblando y abrumado”.

“En lugar de verla como una nena de 10 años, la vi como la persona que mató a mi hijo”, repitió una y otra vez. Además, recordó que esperó “37 años para tener” un hijo.

“Tuve mucha suerte, porque no lloraba, no daba problemas. Era risas todo el tiempo”, recordó, quebrado, el hombre que el 1 de este mes vio cómo su sueño se convertía en una pesadilla.

Un ataque brutal Cuando sufrió las lesiones que le provocaron la muerte, Jaxon estaba en una guardería, que también era el hogar de adopción de la niña, quien dos meses antes había sido separada de sus padres. El martes 30 de octubre, la policía fue alertada por un accidente y acudió al lugar, en el poblado rural de Wheaton.

El chiquito estaba inconsciente y le salía sangre de la cabeza. Sin perder tiempo, los uniformados lo trasladaron hasta un hospital, pero dos días después murió. Cuando las autoridades entrevistaron a los testigos, tres de ellos señalaron a la nena como la agresora. Fue entonces que hablaron con ella y confesó lo que había sucedido. Según dijo, tenía en brazos al bebé, que se le cayó y se golpeó la cabeza. Entonces, se asustó, y le pisó la cabeza, con lo que le produjo las lesiones que derivaron en su muerte. Según los fiscales, el ataque fue consecuencia del pánico que sintió.

“Dice que se le cayó y se dio en la cabeza, entonces lo pisó porque no sabía qué hacer y no quería tener problemas”, detallaron. Ante las evidencias, el juez a cargo de la investigación le impuso a la niña una fianza de 50.000 dólares y la citó para el 11 de diciembre próximo.

Fuente: Crónica.

Compartir

Comentarios