El Presidente norteamericano le pidió al argentino alinearse para combatir el comercio de los chinos. Y lo puso en una encrucijada. ¿Tendrá cintura Macri para salir? (Por Fabián Paez, enviado especial)

Madrugó y pegó primero. Y por pegar primero vale doble. El Presidente estadounidense Donald Traump se reunió con el anfitrión Mauricio Macri a primera hora en Casa Rosada. La sonrisa con la que esperó el argentino al visitante ilustre se borró a pesar de todo disimulo. Es que el indescifrable Trump, ha visitado al anfitrión para pedirle que se una a su combate contra el comercio de China.

Qué significaría esto?

Que haga lo mismo que Estados Unidos. Que ponga barreras comerciales a las exportaciones que vienen de Asia para proteger el comercio exterior.

Este panorama abre dos puertas. Una contrapone la idea de libre comercio del argentino y además lo pone entre las cuerdas para tomar decisiones sobre el gigante asiático, que a la vez,  es buen cliente de productos argentinos. Otra puerta es la de los industriales que no mirarían con malos ojos que se frene el alud de productos chinos que ingresan al país.

Los tucumanos tienen un gran mercado en China para sus productos. Y en la balanza quedan dos situaciones para contraponer. O una alianza con los Estados Unidos que cierre las posibilidades asiáticas a los productos que vendrían o una NO alianza que enoje a Trump y lo saque de su eje de aliados a los argentinos  

Trump se despertó temprano y fue a pedir alineamiento automático. Macri en la Cumbre debe decidir. Si China cierra las puertas al mercado norteamericano ¿quién podría vender los productos que no se conseguirán desde Estados Unidos? Si, lo podría hacer la Argentina. Es que ambos países producen carnes, producen granos, producen citrus, entre otros.  ¿Sirve, entonces, alinearse con Estados Unidos y estar a merced de los caprichos de Trump? Y si no hay alineación ¿hasta cuándo duraría la experiencia americana del limón que tanto costó conseguir? solo por dar un ejemplo.

Más allá de lo que ocurra, difícilmente Trump acepte una postura neutral. A esta hora por la mente de muchos funcionarios no saben si esta cumbre puede abrir posibilidades o cerrar grandes alternativas. A esta hora, la cumbre comenzó sin round de estudio. Es que en una esquina está Trump, el que sale a pegar desde antes que suene la campana.

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