La agencia espacial se aliará con empresas privadas en busca del objetivo.

La NASA mantendría convenio con empresas norteamericanas para visitar territorio selenita como un paso previo a la llegada a Marte. Las operaciones se realizarían en la próxima década.

Desde que el programa Apollo de la Agencia espacial americana acabara en los años 70, la humanidad no ha vuelto a pisar la Luna. Ahora la Nasa planea volver a poner astronautas en el satélite de la Tierra durante la próxima década, como antesala para preparar la exploración humana de Marte. Antes, no obstante, enviará una legión de pequeñas sondas robóticas, que realizarán experimentos en el satélite de la Tierra, pondrán a punto la tecnología necesaria para la exploración espacial y ayudarán a la Nasa a explorar y localizar ubicaciones potenciales para futuras bases con presencia de personas.

Y en esa misión la Nasa irá de la mano de nueve compañías privadas, que se encargarán de diseñar y fabricar las naves capaces de responder a las necesidades de la agencia y de llevar experimentos hasta la superficie lunar. Esas sondas permitirán realizar estudios científicos a largo plazo, algunos ambiciosos como podría ser un observatorio astronómico ubicado en el lado oscuro de la Luna, para evitar así la interferencia de la Tierra; Y, además, ayudarán a reducir el coste de estas misiones.

 

El anuncio de la colaboración entre la Agencia americana y esas nueve empresas se realizó el jueves, en una rueda de prensa. Thomas Zurbuchen, al frente de la dirección de misiones de ciencia de la agencia, explicó que esas compañías competirán por más de dos mil millones de dólares de presupuesto durante 10 años para construir las pequeñas naves, que transportarán instrumentos y experimentos. Los vuelos podrían comenzar ya en 2019 y la Nasa espera al menos enviar dos sondas por año, unas 20 en total.

 

Un cohete Falcon 9 despegando desde Cabo Cañaveral en Florida (Estados Unidos), con la misión Zuma del gobierno estadounidense, el 7 de enero de 2018 (Space X)

Más allá del nombre de las empresas, no se aportaron detalles acerca de cómo había realizado la selección. Y eso sí, los científicos remarcaron que esas sondas que se enviarán a la Luna serán demasiado pequeñas como para llevar astronautas.

 

La idea, además, es que la Nasa no esté sola a la hora de alquilar los servicios de esas compañías, sino que se estimule el desarrollo tecnológico y que el sector comercial también se pueda beneficiar. “Queremos ser los primeros clientes, no los únicos clientes”, apuntó Zurbuchen durante el anuncio.

Con este programa, la Nasa busca replicar el éxito de la colaboración con SpaceX, la empresa privada de cohetes, propiedad de Elon Musk, que transporta de momento mercancías pero que dentro de poco llevará a astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI).

 

Fuente: La Vanguardia

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