El estadio Santiago Bernabéu será la sede de la revancha entre River y Boca. (FOTO: Victor Lerena / EFE)

El ente rector del fútbol mundial consideró que existían “circunstancias especiales” que justificaban la disputa del partido fuera del territorio sudamericano.

Buenos Aires, Asunción, Medellín, Miami, Doha, París. Y finalmente Madrid. Allí, en el estadio Santiago Bernabéu, se disputará el encuentro de vuelta de la final de la Copa Libertadores entre River y Boca, ese que no pudo jugarse el fin de semana pasado en el Monumental por el ataque contra el micro que trasladaba a la delegación visitante.

Al margen de la restricción que representa para cualquier hincha de a pie que el encuentro se mude a 12.000 kilómetros de Buenos Aires, la decisión también generó controversia porque la decisión de llevar el encuentro a Madrid se da de bruces con lo que fija el Reglamento de la Copa Libertadores, que en su artículo 34° establece que la localía no puede ser “modificada por ninguna causa”.

Pese a ello, la Confederación Sudamericana se amparó en el artículo 35° de la competencia, que permite que “en caso de mediar alguna dificultad o imposibilidad para disputar un partido”, la casa madre del fútbol sudamericano pueda “cambiar la sede del encuentro como alternativa de solución”.

¿Existió esa imposibilidad? Sí, al menos para la FIFA. La casa madre de la pelota, a través de un vocero citado por la agencia española EFE, consideró válidos los argumentos para trasladar la final al territorio de una asociación nacional que no es miembro de la Conmebol.

"De acuerdo con el artículo 71 (párrafo 4) de los Estatutos de la FIFA y teniendo en cuenta las circunstancias especiales del caso, el Bureau del Consejo de la FIFA autorizó celebrar el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid", precisó el portavoz.

El artículo citado hace referencia a las normas de organización de partidos y competiciones internacionales y sostiene que el Consejo de la FIFA “podrá tomar la decisión final sobre la autorización de un partido o competición internacional”.

Según el vocero citado por EFE, la decisión "se produjo después de que el partido previsto para el 24 de noviembre tuviera que ser suspendido debido a razones de naturaleza no deportiva y de que la Conmebol tomara la decisión que el partido se jugara en territorio neutral".

“Teniendo en cuenta estas circunstancias, la UEFA y la RFEF autorizaron en base a esta situación excepcional que el partido se dispute en el Santiago Bernabéu de Madrid", señaló la fuente de FIFA.

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