CIMON puede defenderse ante ordenes que no le agradan.

CIMON es un sistema de inteligencia artificial usado en la Agencia Especial Europea. Sus habilidades le permiten realizar diferentes tareas pero puede mantener pequeñas discusiones en la nave.

Además de ser útiles servidores, los robots despiertan muchos temores. ¿Se rebelarán las máquinas en contra de los seres humanos? ¿Dominarán el planeta, desplazando a sus creadores? ¿Serán las responsables de la Tercera Guerra Mundial, tal como deslizó Elon Musk?

 

Más allá de estas especulaciones, un video divulgado por la Agencia Espacial Europea (ESA) muestra a un sistema de inteligencia artificial que se queja de los humanos.

La “tecnología quejosa” es CIMON. Además de ser una compañía de los astronautas lejos de la Tierra, nos demuestra que no habrá que esperar muchos años para ver a los autómatas rebelándose. O algo parecido a ello.

“No seas malo”, robot dixit

El siguiente video nos permite espiar la intimidad de la Estación Espacial Internacional (ISS), que hace algunas semanas celebró su 20° aniversario. Quien nos recibe es Alexander Gerst, de ESA. Es el mismo astronauta que anteriormente mostró algunas curiosidades interesantes, como este arcoíris espacial o el hallazgo de viejos disquetes en el espacio.

 

En este caso el gran protagonista es CIMON, un robot con inteligencia artificial que flota a la altura de los ojos de los astronautas e interactúa con ellos.

Capaz de reconocer a Gerst, esta tecnología fue creada para interpretar el estado emocional de los astronautas, ser de ayuda en diferentes tareas, e incluso guiar procedimientos. Pero CIMON no es 100% dócil.

Primero la máquina se quejó porque Gerst pide que suene una canción una y otra vez. Más tarde se molestó porque el astronauta reportó que CIMON no flota en el lugar indicado. Entonces, el robot le dijo a Gerst: “¡Sé amable, por favor!”. Y después subió la apuesta: “No seas malo”, pidió el robot a su compañero humano.

Gerst es uno de los astronautas que convive con este robot en el espacio (Imagen: AP)

 

En vez de generar temores por una posible rebelión, los tripulantes de la nave ríen al oír los reclamos de esta máquina. Ocurre que se trata de un tipo de interacción programada; una conducta que a fin de cuentas también imita el comportamiento humano.

Un compañero para los astronautas

CIMON llegó a la ISS a mediados de este año a bordo de una nave de la compañía SpaceX. Con el tamaño de una pelota y un costo aproximado de 6 millones de dólares, sus siglas corresponden a “Compañero Móvil Interactivo de la Tripulación”.

 

Los seis miembros de la estación espacial pueden interactuar con él, aunque la máquina recibió un entrenamiento espacial para trabajar junto a Gerst.

 

Como podés ver en el video, CIMON tiene una pantalla al frente, una cámara delantera, y propulsores para moverse en su hogar espacial, entre otros avances. Según comentaron sus creadores, el robot representa un “momento histórico” para la investigación porque es “el primero de su especie en interactuar con personas en el espacio”.

 

Fuente: TN Tecno

Compartir

Comentarios