Los gilets jaunes (chalecos amarillos) son un movimiento difuso apoyado por diversos sectores.

Lo anuncio el primer ministro francés Édouard Philippe. Además, aseguró que se está buscando a los responsables por los incidentes ocurridos el último sábado.

El Gobierno francés ha anunciado que suspende las medidas fiscales más polémicas durante seis meses, el control técnico de vehículos y la subida de los precios del gas, la electricidad y de los carburantes, para traer "calma y serenidad" en respuesta al movimiento de protesta de los "chalecos amarillos".
Así, en una declaración televisada, el primer ministro francés Edouard Philippe ha confirmado la suspensión temporal de la impopular alza de impuestos de los combustibles que han encendido la chispa a una oleada de protestas y disturbios que ha asediado todo el país en las últimas semanas.


"Está violencia debe parar", ha justificado Phillippe, quien ha afirmado que están buscando a los responsables de los episodios de violencia en la capital francesa. "El Estado es un garante de la paz, el orden público, ningún impuesto debe poner en peligro la unidad nacional", ha añadido.
Aunque el Ejecutivo francés ha intentado por activa y por pasiva justificar la medida en la lucha contra el cambio climático, el rechazo de los ciudadanos no ha parado de crecer.

Édouard Philippe, primer ministro de Francia.


El precio de la gasolina solo fue el detonante de un fuerte descontento popular que ha dado a luz al movimiento de los "chalecos amarillos". Con el tiempo, las reivindicaciones se han extendido, y se han convertido en algo más difuminado.
Las imágenes de batalla urbana a los pies del Arco del Triunfo del sábado pasado, con los agentes parapetados frente a una lluvia de proyectiles, han dado la vuelta al mundo y despertado la voz de alarma en el Gobierno francés que, acorralado, inició el lunes una intensa ronda de consultas con responsables de partidos políticos para tratar de frenar las manifestaciones.

Escenas de extrema tensión se registraron en las calles parisinas mientras Macron visitaba la Argentina el pasado fin semana.


"Esta cólera, que viene de lejos y durante mucho tiempo ha estado muda, hoy se expresa con fuerza y de forma colectiva. Habría que estar sordo y ciego para no verla y escucharla", ha señalado el primer ministro, quien ha añadido que se abrirá un diálogo nacional para revisar por completo el sistema fiscal francés.
Los Gilets Jaunes, los chalecos amarillos son un movimiento difuso, sin líderes ni portavoces y con reivindicaciones muy diferentes. Tanto la extrema derecha como la izquierda han intentado apropiárselo, o al menos mostrar su apoyo.

 

Fuente: Euronews

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