El carrito de Juan Carlos

El municipio emitió una orden de desalojo contra el histórico carrito que se encuentra ubicado en la plaza de Los Congresales. Juan Carlos se resiste y empezó a juntar firmas.



Juan Carlos Quiroga es el dueño del carrito llamado "Awnka", donde miles de tucumanos y visitantes a la provincia todavía pueden comprar sus pochoclos o beber las tucumanísimas achilatas.

El atractivo de este punto de venta, ubicado a escasos 50 metros de la Casa Histórica, consiste en el diseño, ya que se trata de un carruaje colonial del S XIX, lo que condice con la imagen histórica propia de esta zona de la ciudad. 

La semana pasada le llegó una orden de desalojo emitida por el municipio capitalino indicando que no se adapta al paisaje artesanal de la zona.

En diálogo con LV12, Juan Carlos comentó que "hace 8 años que está en esa esquina, donde vende pochoclos y achilata. Es el sostén de mi familia".

En cuanto al diseño, relató que él era vendedor de libros en Catamarca y que allí comenzó a diseñarlo. "Luego del diseño encontré un carpintero que lo interpretó y lo hizo. La Dirección de Cultura de la anterior gestión fue la que me permitió colocarme en este lugar y hasta me dió una autorización por escrito. Cuando comenzó esta gestión fuí a presentarme ante las nuevas autoridades de cultura municipal y me dijeron que estaban de acuerdo, por lo que seguí trabajando sin problemas". 

Hasta ahí, Juan Carlos seguía regalando dulzura a los que pasaban por el lugar hasta que la semana pasada le dijeron que tenía que sacar el carrito de ese lugar "porque vendría la vicepresidenta Gabriela Michetti para inaugurar un hermoso mural. Yo acepté sin problemas y lo dejamos en la plaza temática de la otra esquina. Pero cuando volví a traerlo comenzaron los problemas", comentó.

Hasta aquí el vendedor no tiene argumentos claros respecto al pedido de desalojo, lo único cierto es que hoy debería dejar el lugar en el que se encuentra desde hace 8 años. 

Ante este panorama, Quiroga interpuso un recurso de reconsideración ante los distintos organismos del municipio y puso a disposición de los transeúntes un libro de firmas, que hasta este mediodía ya llevaba centenares de adhesiones para que no saquen el carrito de esa esquina. Además en las redes sociales circula el hashtag "no saquen el carrito", que a medida que pasan las horas suma más apoyo. Sin embargo la angustia del vendedor no pasó. 

"Hoy es la fecha de desalojo, pero espero que mi pedido sea tratado de manera positiva. Lo más gratificante es que la gente me apoya", cerró.

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