Trump utiliza la plataforma para comunicar sus decisiones y sus opiniones personales sobre temas mundiales.

Ningún usuario de la popular red social genera el impacto de @realDonaldTrump, el actual presidente de Estados Unidos. Cada mensaje lanzado por el mandatario genera reacciones de todo tipo y tiene impacto en los mercados.

"El presidente Donald Trump dispara un tuit desde la Casa blanca. Los mercados tiemblan."

Así arranca este miércoles una nota del diario The New York Times después del desplome el martes en Wall Street (perdió 3,1%), agitado por una serie de tuits presidenciales acerca de la fragilidad de la tregua pactada con China sobre aranceles comerciales.

 

El terremoto no paró el martes. Siguió este miércoles, cuando las bolsas en Asia abrieron y cerraron en baja, siguiendo la tendencia neoyorquina. Lo mismo pasó con las plazas en Europa, que a media jornada del miércoles seguían para abajo.

Que los mercados tambaleen por malos pronósticos económicos es una cosa, pero que tiemblen por un tuit es algo muy diferente.

Pero el poder de Donald Trump es una cuestión aparte.

Alguien describió el fenómeno como "un arma de destrucción masiva".

Un corredor de bolsa reacciona durante el cierre de la jornada de trabajo este martes en la Bolsa de Nueva York. (EFE)

 

"Ni el influencer más grande se puede comparar al poder de la cuenta de Twitter de Donald Trump. Los corredores de Wall Street ya hablan del 'riesgo del tuit presidencial'", alertaba ya hace dos años el sitioLetras Libres, poco después de la victoria de Trump en noviembre de 2016.

Ponía como ejemplo un tuit de Trump (por entonces presidente electo) criticando el alto costo de un nuevo Air Force One construido por Boeing. "El costo está fuera de control, más de 4 mil millones de dólares. ¡Cancelen el pedido!", escribió.

Twitter @realDonaldTrump

 

Acto seguido las acciones de Boeing cayeron, costándole a los accionistas de la empresa más de mil millones de dólares. Eventualmente, la acción se recuperó, pero el mundo financiero comenzó a ponderar los riesgos que representa un desplante trumpiano.

Lo mismo pasó con un tuit de Trump contra la firma de armamentos Lockheed Martin, el enorme contratista militar que desarrolla la nueva generación de aviones de combate estadounideses, el F-35.

Trump, aún presidente electo, escribió en Twitter: "El programa del F-35 y su costo están fuera de control. Miles de millones de dólares pueden y serán ahorrados en compras militares después del 20 de enero".

Twitter @realDonaldTrump

 

De nuevo, el tuit provocó una caída de 4 mil millones de dólaresen el valor de las acciones de la empresa. Según un cálculo hecho entonces por el diario The Guardian, Lockheed perdió 28 millones de dólares por cada carácter tuiteado.

Para los operadores de bolsa este es un nuevo factor de riesgo y lo llaman "riesgo del tuit presidencial".

Pero no solo Wall Street padece los trasnochados o tempraneros tuits del presidente, con 56,1 millones de seguidores. Hay un lado más siniestro, y es su capacidad de canalizar la agresión de todos esos seguidores contra personas específicas. Y se sabe que Trump en Twitter se ha peleado con medio mundo.

Consciente de su poder en las redes sociales, el martes Trump escribió: "Tendremos un ACUERDO DE VERDAD con China o no tendremos ningún acuerdo, en cuyo caso impondremos importantes tarifas a los productos chinos importados a los Estados Unidos. Finalmente, creo, tendremos un acuerdo, ahora o en el futuro..."

Semejante ambigüedad dejó a Wall Street en un ataque de nervios el martes, después de haber festejado la tregua entre China y Estados Unidos, acordada en Buenos Aires en la cumbre del G20.

En la mañana de este miércoles, el presidente intentó poner paños fríos al clima de nervios al indicar que China no quiere aranceles, y citó una publicación que advierte que Beijing "oficialmente se hizo eco del optimismo de Donald Trump sobre las negociaciones comerciales bilaterales".

Pero del otro lado no hubo nadie para atajar la buena noticia. Este miércoles es día de luto nacional en Estados Unidos por los funerales de Estado del ex presidente George H.W. Bush. Y Wall Street por lo tanto no abrió y no funcionará hasta el jueves.

 

Fuente: Clarín

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