Los vocales Rafael Macoritto y Dante Ibáñez, ayer en el juicio. Foto: La Gaceta

La audiencia se llevará a cabo en el despacho de la Fiscalía de Cámara de Apelaciones en lo Penal. El Tribunal autorizó, además, cuatro medidas similares.


En una nueva audiencia del juicio oral por el crimen de Paulina Lebbos, el lunes se realizará en el despacho de la Fiscalía de Cámara de Apelaciones en lo Penal un careo entre el titular de esa unidad judicial, Alejandro Noguera, y el imputado por encubrimiento Eduardo di Lella, para determinar contradicciones entre las declaraciones testimoniales de ambas partes.

La Sala III hizo lugar a un pedido de Gustavo Morales, defensor del ex secretario de Seguridad, a partir de los votos favor de los vocales Dante Ibáñez (presidente) y Carlos Caramuti, con la disidencia de su par Rafael Macoritto.

Noguera fue el primer fiscal que investigó el homicidio de la joven, ocurrido el 26 de febrero de 2006. Pero luego lo apartaron por orden del Ministerio Público Fiscal.

Fue reemplazado por Carlos Albaca. El funcionario goza de privilegios constitucionales, según el artículo 230 del Código Procesal Penal de Tucumán.

Ayer, ante el requerimiento de Morales, el fiscal fue notificado de la decisión del Tribunal y respondió que se amparaba en los privilegios para no concurrir a la sala. Sin embargo, la Sala III dispuso que el careo se lleve adelante en la oficina de la fiscalía, al sustentarse en el mismo artículo, que permite esa metodología. 

La Sala III había resuelto previo al proceso oral que varios testigos con fuero testificaran por escrito, aunque también había dejado abierta la posibilidad a que sean llamados en caso de necesidad. Posteriormente, la Corte desestimó en un fallo esta postura.

El Tribunal, además del careo entre Noguera y Di Lella, autorizó cuatro medidas similares. Tres de ellas se concretaron en la audiencia de ayer y tenían como protagonista al secretario de Seguridad.

El ex funcionario “rechazó de manera categórica todas las imputaciones” (encubrimiento, entre otros delitos). En esa línea, cuestionó la actuación del tercer fiscal del caso, Diego López Ávila.

Di Lella afirmó que el 26 de febrero de 2006 había participado en una fiesta en el club de Raco, en línea con la versión de Hugo Sánchez, ex jefe de la Policía.

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