El descenso de la popularidad de Duque se hizo más evidente desde el mes de octubre.

El mandatario del país del norte sudamericano disminuyó 32 puntos su aceptación con respecto a la cantidad de votantes con los que asumió hace alrededor de 100 días.

Con poco más de 100 días de gestión, la popularidad del presidente de Colombia, Iván Duque, va en caída libre. Los resultados de una encuesta de la firma Datexco, efectuada entre 24 y el 30 de noviembre, indican que 68% de los colombianos desaprueban la gestión del mandatario. 

Solo 22% de los colombianos respalda al presidente Duque, una diferencia porcentual de 32 puntos que lo aleja del 55% de apoyo popular con el que comenzó su gobierno en agosto pasado, tras ganar la segunda vuelta electoral. 

La encuesta, además, señala que 67% de los colombianos rechaza el "estilo de gobierno" de Duque, una percepción que el propio mandatario dice que no le preocupa: "el poder no se ejerce con vanidad, no se ejerce para convertir la Presidencia en un púlpito polarizador", citó W Radio.

Para el analista político colombiano Daniel Duque Velásquez, la respuesta pública del mandatario refleja un signo de crisis de gobernabilidad: "el nuevo gobierno no parece estar bien coordinado, y eso es lo que pasa cuando el que lleva el timón no tiene experiencia alguna en la administración pública", dijo vía telefónica. 

Con esa postura coincide el profesor Adolfo Maya, coordinador de la maestría de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad del EAFIT, en Medellín: "Los colombianos no hemos visto en ejercicio a un presidente con mando, con autonomía y solvencia dentro de sus decisiones", explicó a este medio.

El descenso de la popularidad de Duque se hizo más evidente desde el mes de octubre, con un bajón estrepitoso de 50% a 40% de aprobación.

Fue a finales de ese mes cuando el presidente Duque anunció que enviaría al Congreso un proyecto de Ley de Financiamiento para tapar un hueco fiscal del presupuesto 2019, que ronda los 14 billones de pesos (4.438 millones de dólares). 

En el texto, la polémica ley pecha con impuestos los productos de la canasta básica familiar y recorta tributos a las empresas. De inmediato, la norma legal causó malestar en la Central Única de Trabajadores y en movimientos sociales que rechazan que la clase obrera y los estratos medios se sacrifiquen para cubrir el déficit presupuestario. 

De hecho, sin ser aprobada todavía la Ley de Financiamiento, la población colombiana envió un mensaje claro de 91,1% de desaprobación cuando fue consultada sobre el manejo que hace Duque de los impuestos. 

Fuente: RT.

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