Tata Martino.

El ex conductor de la Selección se transformó en el primer entrenador sudamericano en salir campeón de la MLS. En la final, Atlanta derrotó 2-0 a Portland, con goles del venezolano Josef Martínez y del argentino Franco Escobar.

Un proyecto de dos años y mucho trabajo. Esa es la historia del título conseguido por Gerardo Martino con Atlanta United, que derrotó 2-0 a Portland en la final de la Liga estadounidense e hizo celebrar a la capital de Georgia después de 23 años. Es que la última conquista en la ciudad había sido en 1995, cuando los Braves ganaron la Serie Mundial de béisbol.

Un equipo de fútbol moldeado por el Tata a su imagen y semejanza aprovechó la oportunidad para enterrar la historia negra de la ciudad del rap. Y un escenario enfervorizado, como el futurista Mercedes Benz Stadium, repleto con un récord de 73.019 fanáticos, le brindó la despedida que merecía al entrenador argentino, que se marchará para tomar la conducción de la Selección de México.

Por la puerta grande se va Martino, quien se convirtió en el primer entrenador sudamericano en salir campeón de la Major League Soccer.​

"La alcaldesa ya planeó el desfile", había dicho Arthur Blank en las horas previas. El mismo Blank que hace un año sufrió la gran decepción con su otra franquicia, los Atlanta Falcons, en el Super Bowl, al desperdiciar una ventaja de 25 puntos al final del tercer cuarto y caer increíblemente con los Patriots de Nueva Inglaterra, que ganaron 34-28 en tiempo extra.

Atlanta dominó el primer tiempo. Presionó, abrió la cancha y salió en velocidad para escalar terreno. Pero casi no se generó situaciones de peligro hasta los 25 minutos. Portland Timbers, por su parte, jugó en su campo replegado, defendiendo con el mismo fin y tratando de salir con pelotazos en busca de Sebastián Blanco y Diego Valeri. 

Hubo una jugada muy polémica a los 13 minutos, cuando Mabiala y Josef Martínez fueron a buscar al mismo tiempo una pelota dentro del área. Todo el estadio pidió penal. Pareció que el defensor francés de origen congoleño no tocó al delantero venezolano, quien cayó aparatosamente.

Cuando el partido caía en intensidad llegaron las emociones. A los 28 minutos, un centro de Nagbe desde la derecha no fue interceptado por Zarek Valentín. Tomó la pelota Garza, ejecutó un magnífico centro y el paraguayo Miguel Almirón conectó de chilena y de zurda para que Attinella se luciera sacando la pelota del ángulo con un manotazo rumbo al córner.

Once minutos después se produjo el delirio en el estadio. Un doble error en la salida de Portland desde la banda derecha culminó con una mala entrega hacia el medio, donde apareció el goleador Josef Martínez en toda su dimensión.

El delantero más valioso de la Liga eludió al arquero y definió con extrema calidad para poner el 1 a 0. Que no gritó, como es su costumbre. Pero que le sirvió para llegar a su gol número 35 en la temporada, siendo el venezolano más goleador de la MLS (superó a Alejandro Moreno).

Hubo otra jugada antes del final que pudo torcer la historia y que se festejó casi como un gol. El arquero de Atlanta, Brad Guzan, sacó un cabezazo mortal del francés Jeremy Ebibosse en la línea. Fue la atajada del campeonato.

A poco de empezar el segundo capítulo de esta final, Atlanta sentenció a Portland con un grito bien argentino. Miguel Almirón ejecutó con maestría el tiro libre desde la izquierda y Franco Escobar, el ex Newell's, entró por el segundo palo para su derechazo goleador.

​El 2-0 fue toda una condena para los de Valeri y Blanco. Los cambios que intentó Savarese -los ingresos del argentino Lucas Melano y el colombiano Dairon Asprilla- no dieron resultado. Mucho antes del final, Atlanta comenzó a celebrar. Y Gerardo Martino se fue por la puerta grande hacia un nuevo desafío.

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