El mandatario se prepara para la campaña electoral.

El Presidente empieza a delinear estrategias de cara a la campaña para 2019. Además, tomará medidas para evitar conflictos sociales durante este mes.

El presidente Mauricio Macri decidió salir del "modo G20", como graficaron algunos funcionarios en la Casa Rosada al espíritu exitista que imperó tras la cumbre de jefes de Estado, y ahora optó por reafirmar su plan electoral de cara a la pelea por la reelección que dará el año que viene bajo dos premisas: coordinar aceitadamente las tareas de gestión-campaña unificadas y atender todos los frentes posibles de conflicto social que puedan desatarse en lo que resta de diciembre y durante el 2019.

La primera muestra de control de la campaña y la gestión al unísono que busca dar la Casa Rosada estará en manos de Marcos Peña. Así la dio a conocer ayer el propio Gobierno al emitir el decreto que publicó en el Boletín Oficial y que contempla darle el mayor poder al jefe de Gabinete para manejar los Proyectos Público Privados (PPP) y el ordenamiento de la obra pública que hasta ahora pasaba por los ministerios de Hacienda e Interior.

Se trata de una resolución que modifica la ley de ministerios y que se concretó con el traspaso de la planificación y el control de los proyectos de inversión pública y de los contratos de PPP a la órbita de Peña. Es que para Macri es el hombre que mejor sabe llevar adelante la campaña electoral en coordinación con la gestión de gobierno.

"Es un gesto de poder y de ratificación de autoridad", dijo sin vueltas ante Infobae un encumbrado funcionario de la Casa Rosada al evaluar la decisión que pone al jefe de Gabinete en el control absoluto de la obra pública en medio de un año electoral como el que se avecina. Para aquellos que decían que Peña estaba golpeado y con poder limitado, esta decisión no hizo más que contradecir esas versiones y, ratificar aun más la confianza de Macri en su principal ministro y jefe de campaña.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña.

 

Por otra parte, desde el Gobierno confirmaron que la idea de que funcione en la órbita de la Jefatura de Gabinete la obra pública responde a que Peña "tiene una mirada sobre todos los proyectos que presentan los Ministerios, siguiendo Hacienda con su intervención respecto de los compromisos plurianuales, y por otro lado el BICE que tiene un equipo técnico que prestará al Estado Nacional, provincias y municipios el asesoramiento en la estructuración de los PPP".

Para ser más directos: el jefe de Gabinete será en adelante quien modere y dosifique el esquema de reparto de la obra pública en un año electoral clave para Macri porque allí se juega la reelección.

El optimismo económico

Por otra parte, Macri decidió darle ayer un fuerte impulso al clima de "optimismo moderado" sobre la economía que se viene y que reina en el círculo íntimo del Presidente pero que se busca ampliar al resto del Gabinete y a los dirigentes de Cambiemos.

El Presidente encabezó ayer en la Casa Rosada una reunión de seguimiento de gestión del Ministerio de Hacienda junto al titular de esa cartera, Nicolás Dujovne de la que también participaron el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; el secretario de gobierno de Energía, Javier Iguacel, y el asesor presidencial Gustavo Lopetegui, entre otros.

Allí se emitió el mensaje que varios esperaban de parte de Macri: que desde enero se empezará a ver una mejora en la economía, que en el 2019 esto se traducirá en una baja de la inflación con una recuperación del salario y que la conflictividad social estará encapsulada por los diferentes mecanismos de salvaguarda que previó el Gobierno, entre ellos la entrega de un fondo extra para temas de vulnerabilidad social que se desprenden del crédito del FMI.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

 

Luego de una radiografía que hizo Dujovne ayer ante Macri y el equipo económico sobre la situación económica al menos dos funcionarios que estuvieron en ese encuentro explicaron a Infobae que no habrá nuevas medidas para apuntalar el consumo o modificar la marcha de la economía.

"Con la baja de los subsidios, una inflación decreciente, un presupuesto equilibrado como el que habrá en el 2019 y una mejora en la recaudación por la cosecha será suficiente para que la economía mejore", dijo un destacado funcionario allegado a Dujovne.

Este optimismo moderado que se quiere transmitir en adelante contempla la plena seguridad de Macri de que desde enero la gente va a sentir que su situación al menos se estabiliza y que no sentirá la presión económica que se vio hasta ahora.

Al menos cuatro variables evalúa Macri y su equipo para sustentar este clima de optimismo por lo que vendrá: una recuperación del PBI por las cosechas, una recuperación salarial por encima de la inflación, el aumento de las exportaciones y la suba que habrá en las jubilaciones.

A todo ello, la Casa Rosada cree que no habrá peligro de conflictividad social el año que viene ya que se cuenta con un programa social "muy sólido" como dijo un allegado a la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley.

La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

 

Macri contempla un esquema de salvaguarda ante eventuales problemas sociales. Esto es: por un lado, los 800 millones de dólares que se prevén del FMI en caso de ser necesario y, por otra parte, en un sistema de financiamiento de la obra pública estructural que atenderá situaciones de pobreza que son sustentados por programas del Banco Mundial, el BID y la CAF. En el Ministerio de Hacienda aseguran que en este caso se trata de un incremento de 4.000 millones de dólares que hubo en este año a USD 5.500 millones para el año que viene.

Para apuntalar todas estas medidas y el clima de "optimismo moderado" que quiere llevar Macri a la sociedad, Dujovne ya encomendó una ronda de reuniones con todos los ministerios donde les explica secretarios, subsecretarios y directores sobre la marcha de la economía, los números macro y las proyecciones para el 2019.}

 

Fuente: Infobae

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