El atentado no habría sido dirigido a una víctima en particular.

En el estado brasileño de San Pablo, el atacante se levantó de su lugar y empezó con la ejecución de disparos. La mayoría de las víctimas serían ancianos.

Un hombre invadió la Catedral Metropolitana de Campinas, en el interior de San Pablo, en la tarde del martes luego de la celebración de una misa, mató a cuatro personas, fue golpeado por la policía y se suicidó en el instante. Otras cuatro personas resultaron heridas. La información es del Cuerpo de Bomberos de Campinas.

El crimen ocurrió en un área de gran circulación en la región central de Campinas. De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos, el sospechoso entró en la Catedral con una pistola y un revólver calibre 38. Cuando ya estaba dentro de la iglesia, se levantó, sacó el arma y disparó contra personas que estaban orando, según Adriano Augusto, el comandante del 8º Batallón de la PM, en una entrevista con GloboNews.

"Él golpeó primero a las personas que estaban en el asiento detrás de él", dijo el oficial.

Policías que estaban en el entorno, haciendo una operación en el área central de Campinas, oyeron los disparos y entraron en la iglesia. Según el mayor Augusto, vieron que el hombre seguía disparando y lo golpeó con un tiro. Baleado por los policías, de acuerdo con el mayor, el hombre se mató.

Según los policías, el tirador tenía una gran cantidad de munición. "Aparentemente hizo disparos en varias direcciones, y no dirigido a nadie específicamente", afirmó.

Cuatro personas murieron dentro de la iglesia, impactadas por los disparos. La policía de Campinas llegó a informar que una quinta víctima había muerto al llegar al hospital, pero se corrigió minutos después. Los heridos están recibiendo atención en el Hospital Mário Gatti y en el Hospital de Clínicas (HC) de la Unicamp.

La mayoría de las víctimas, según informaciones de bomberos, eran ancianos.

Hasta las 15, hora local, la Policía todavía trabajaba para descubrir la identidad del tirador y las víctimas. Tampoco se ha aclarado la motivación del crimen.

Fuente: O Globo.

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