El presidente Mauricio Macri este martes, en un acto en Pilar. Foto: Alfredo Martinez

El Presidente amplió el período extra hasta el 28 de diciembre. Pero el Senado la sancionaría el miércoles 19. Diputados la trata un día antes.

Mauricio Macri decidió extender las sesiones extraordinarias para insistir en que el proyecto para combatir la violencia en el fútbol se convierta en ley antes de fin de año.

Si bien el período se ampliará del 21 al 28 de diciembre, el Parlamento se acomodó a la situación y se apuró un acuerdo para poder aprobarlo antes de Navidad. Diputados ya tenía previsto darle media sanción el próximo martes, en base al dictamen que no pudo llegar a debatirse la semana pasada. Y los jefes de bloque del Senado fijaron este martes el miércoles 19 como fecha de sesión -será en tratamiento exprés, con el objetivo de darle sanción definitiva- para no tener que hacer un debate durante fiestas de Fin de Año.

El anuncio de la extensión de las extraordinarias lo hizo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, impulsora del proyecto que endurece penas para barrabravas y otros actores deportivos comprendidos en delitos vinculados al fútbol. Lo hizo en la Casa Rosada, tras la reunión de Gabinete donde se tomó la decisión en presencia de los senadores de Cambiemos Federico Pinedo y Luis Naidenoff.

Sorpresivamente, el Senado también definió que el 19 se trate el financiamiento de las campañas electorales (incluye aportes empresarios y bancarización), junto a otros temas polémicos. Trascendió que la nueva agenda fue negociada directamente por el Gobierno con el jefe del bloque de senadores del PJ, Miguel Pichetto, figura clave para sumar los votos para garantizar la mayoría.

“Estamos haciendo un cambio muy fuerte. Estamos pasando de que todo lo que sucedía alrededor de un estadio fueran contravenciones a que formen parte del Código Penal”, dijo la ministra sobre el proyecto contra los barras, aludiendo al que ella presentó en 2016 en el Senado -donde nunca fue tratado y perdió estado parlamentario- y que tomó impulso luego del escándalo de violencia en la superfinal River-Boca que iba a jugarse en el Monumental.

El texto quedó cerca de naufragar por falta de acuerdo entre el oficialismo y sectores de la oposición, incluso diferencias dentro de Cambiemos. Hubo alguna coincidencia en bajar penas para avanzar en sintonía con el anteproyecto de reforma del Código Penal. Algunos objetaban la “falta de proporcionalidad” en las penas.

La última versión del dictamen que se aprobó en Diputados, negociada por Cambiemos con el Frente Renovador, es más light, y mantiene excarcelables buena parte de los delitos (en contra del espíritu del proyecto original). También hay sectores que advierten que por la complicidad entre sectores políticos y judiciales con los violentos que viven del fútbol, los cambios podrían ser cosméticos sin una fuerte decisión política.

En el Senado, Pinedo llevó las conversaciones con Pichetto y los jefes de las otras bancadas, para preparar las sesiones de esta tarde (ver aparte) y las del próximo miércoles. El proyecto antibarras llega con apuro. Pinedo le dijo a Clarín que ya pidieron copia del dictamen de Diputados para trabajarlo y darle dictamen el 19 a la mañana, antes de la sesión.

Un senador del peronismo aseguró que el punto clave será la "precisión quirúrgica" en la figura que se crea de "accionar de grupo", para hacer una "diferenciación" y que todos los delitos de los barras no terminen alcanzando y metiendo entre rejas a los presidentes de los clubes.

Bullrich dejó abierta la puerta a cambios, algo que antes el Gobierno negaba. “Se están analizando las escalas, siempre tenemos que estar abiertos a que los proyectos sean debatidos e incorporadas distintas miradas”, expresó.

El PJ Federal rechaza las atribuciones que el proyecto le da a la cartera de Seguridad por el “derechos de admisión”. Y el jefe de los diputados K, Agustín Rossi, consideró que la ley es “fulbito para la tribuna”.

El régimen de financiamiento político fue otro tema que generó diferencias -la diputada Elisa Carrió amenazó votar en contra - y quedó en suspenso. El Senado dio dictamen en noviembre a un proyecto similar al que envió el Ejecutivo a la Cámara baja y tratará de darle media sanción para que sea ley en febrero o marzo.

Fuente: Clarín

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