Massa, Pichetto y jefes de diez provincia en la Casa de Córdoba, durante la cumbre del PJ Federal.

En la Casa de Córdoba, Sergio Massa, Miguel Pichetto y mandatarios de diez provincias avanzaron en el armado de una alternativa a los K. Sumaron a Gerardo Zamora.


Con un puñado incorporaciones, y el libreto de criticar casi con el mismo énfasis al "presente" -Mauricio Macri- y al "pasado" -Cristina Kirchner- el PJ Federal hizo este miércoles su tercera juntada que alineó a diez gobernadores, más Sergio Massa y Miguel Angel Pichetto.

"El gobierno fracasó. El pasado y el presente de la Argentina nos llevaron, juntos, de la mano, a ese fracaso" reza el documento político del espacio bautizado Argentina Federal, que se presentó a fines de septiembre.

El plan original era una convención en Costa Salguero pero luego se optó por un formato menos pretencioso: una reunión del G-12 más un plenario al que se sumaron legisladores, intendentes y dirigentes.

En ese tumulto estuvo José Ottavis que gambeteó las cámaras y se fue ante de que agarren el micrófono los gobernadores. En su lugar habló Rocío Giaccone, una joven diputada bonaerense que es su rostro político.

La incorporación del fundador de La Cámpora, enemistado con Máximo Kirchner, al PJ Federal fue una de las novedades de la cumbre de este miércoles pero no le cayó en gracia a más de uno.

Fue Gerardo Zamora, gobernador de Santiago del Estero, el dato potente: con su ingreso, a pesar que habló de "matices", el espacio bautizado Alternativa Federal sumó al décimo gobernador que, sumados Sergio Massa y Miguel Angel Pichetto, se expandió del primal G-4 a G-12.

Juan Schiaretti, como anfitrión, recibió a Juan Manzur(Tucumán), Juan Manuel Urtubey (Salta), Domingo Peppo (Chaco), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Mariano Arcioni (Chubut).

Otros como la fueguina Rosana Bertone y el misionero Hugo Passalacqua, ausentes con aviso, enviaron a sus vices. Sergio Casas, el riojano, finalmente llegó a la cita: unas horas antes, la legislatura provincial le votó una enmienda constitucional que lo habilita, consulta popular mediante, a buscar su re-reelección, eso que no logró otro riojano, Carlos Saúl Menem. 

Al armado de gobernadores-Massa-Pichetto se agregó, como presentación en sociedad, la fusionada bancada de legisladores: Pablo Kosiner y Graciela Camaño  encabezaron un plenario de legisladores e intendentes.

Hubo, en paralelo, una juntada cerrada del G-12 pero más tarde los gobernadores se sumaron a un plenario con los demás dirigentes.

Late la lógica de multilateralidad como contracara del formato, centralista de Cristina Kirchner que recibe dirigentes mano a mano, o por grupos, pero le escapa todavía a la juntada grande y abierta. Felipe Solá le pidió que se sume a la mesa que se suele juntar en las oficinas de la calle Matheu.

Entre el lenguaje de género y una descripción del tablero político, el documento del G-12 aporta un párrafo repleto de simbolismos: "Al país no lo salva ni un partido, ni un hombre o mujer providencial, sino un acuerdo amplio".

Más temprano, Massa campañeó por Twitter: "Hoy nos toca ser oposición, pero nuestro desafío es gobernar".

Queda en zona gris el formato electoral: hay un mayoritario rechazo a confluir con Cristina pero flota la certeza de que sin unidad el beneficiado es Mauricio Macri.

Manzur y Zamora -que le debe al PJ Federal la designación de un juez muy cuestionado por la UCR en Santiago del Estero- militan la amplitud; Schiaretti y Urtubey el rechazo pleno a lo que tenga algún aroma K.

Y una fantasía: que al balotaje del 2019 lleguen, como en 2003, dos peronistas. Eso va atado a una expectativa que unos consideran inevitable y otros imposible: que -circa abril- la ex presidente se autoexcluya de la presidencial para facilitar un acuerdo anti Macri.

Es la lógica de tratar de existir en los territorios que gobierna Cambiemos y donde el peronismo está en la condición de "Sin Tierra".

En esa variante entran Corrientes, con Carlos "Camau" Espínola, y un scrum de diputados en Jujuy., dominio de Gerardo Morales. En Capital, al menos dos grupos -uno encabezado por Marco Lavagna y Fernando Barrera, y otro por Hugo Quintana- agitan el sello Alternativa Federal que, de manual, recae en el formato del hashtag. #AlternativaFederal.​


 

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