Luciano Villegas, tío de Valentín.

Luciano Villegas, tío del adolescente asesinado en Yerba Buena en octubre pasado, se manifestó a favor del paquete de medidas que trata la Legislatura, tendiente a mejorar la seguridad en la provincia.



Luciano Villegas, tío de Valentín, el adolescente asesinado en Yerba Buena en octubre pasado, participa de la sesión de la Legislatura donde se está dando el debate por las modificaciones que se pretenden hacer en materia de seguridad en la provincia.

"Estamos de acuerdo con todas las acciones que se llevan adelante para mejorar la seguridad en la provincia. Nos da bronca ver que desde la oposición ponen trabas en el debate. Hay que darle más herramientas a la policía para que puedan enfrentar a los delincuentes, porque uno ve que son ellos o los ciudadanos comunes", manifestó Luciano.

En este marco, agregó que "los que pasamos por la desgracia de perder a un familiar sabemos que lo único que esperamos es que esa muerte no haya sido en vano". 

El Ejecutivo elevó un paquete de propuestas al Poder Legislativo para tratar de fortalecer las tareas preventivas de la fuerza provincial. La primera de ellas llegó como decreto de necesidad y urgencia (DNU), por lo que sólo puede ser aprobada o rechazada -no modificada-, y apunta a la habilitación para la compra de armas y equipos por 8,48 millones de dólares (más 714.000 dólares en concepto de IVA). La operatoria, que se realizará a través de una firma radicada en Buenos Aires, permitirá la adquisición de elementos de origen israelí. Entre ellos, 4.000 chalecos blindados, 4.000 pistolas Jericho 9 mm, 100 escopetas calibre 12/79, 50 rifles de asalto Tavor X95, 20 subfusiles Uzi Pro, 20 lanzagranadas IWI GL40 y cuatro equipos de francotirador. La Provincia pagará el 35% en efectivo antes de que cierre el mes, mientras que el resto será saldado con cheques diferidos hasta diciembre de 2019. 

La segunda iniciativa del paquete contra el delito promueve la creación de los cuerpos de policías municipales. Este proyecto permitirá que, si los concejos deliberantes se adhieren, los uniformados de cada localidad -hoy denominados vigías- puedan portar armas de fuego, como los integrantes de la fuerza provincial. 

El tercer punto es la sanción del “protocolo Maley”, que regula los parámetros y condiciones para el uso de la fuerza para la Policía de la Provincia. El objetivo es que el uniformado tenga presentes una serie de lineamientos ante la comisión de un delito en la vía pública. Además, prevé la habilitación para que, de manera oficial, los policías puedan contar, dentro de su equipamiento, con armas eléctricas -como las pistolas Taser- y dispositivos de gas picante en aerosol.  

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