El tercer y último giro del año había sido aprobado el último miércoles por el Directorio Ejecutivo del organismo.

El organismo giró este viernes US$ 7.600 millones correspondientes al acuerdo “stand by” con Argentina. El dinero será utilizado por las autoridades para pagar la deuda externa y gasto público.

 

 El Fondo Monetario Internacional (FMI) giró este viernes otros US$ 7.600 millones correspondientes al acuerdo “stand by” con Argentina, tras lo cual las reservas saltaron a US$ 66.343 millones, nuevo máximo histórico.

El tercer y último desembolso previsto para este año había sido aprobado el último miércoles en Washington por el Directorio Ejecutivo, tras revisar los números de la economía argentina y considerar que el plan acordado con el organismo “está dando resultados”.

Sumado a los dos anteriores, el FMI ya desembolsó US$ 28.200 millones, prácticamente la mitad del total de los US$ 57.100 millones que se habían pactado en octubre. En marzo llegarían otros US$ 11 millones.

El 22 de junio, cuando ingresaron al Central los primeros US$ 15.000 millones, las reservas habían llegado a tocar un máximo de US$ 63.274 millones. Las reservas ya habían pegado un fuerte salto el último lunes, con el ingreso de US$ 8.725 millones de dólares producto del swap (intercambio de monedas) con China.

El dinero no llega directamente al país, sino que lo hace a través de un sistema que es habitual en estos casos y que incluye movimientos bancarios en la ciudad suiza de Basilea. Para movilizar el préstamo, el organismo utiliza generalmente el Bank for International Settlements (conocido como BIS), que es una institución internacional que funciona como si fuera un banco de los bancos centrales de todos los países miembros del FMI. De allí arriba a una cuenta del Tesoro en el Banco Central.

El dinero del FMI será utilizado por las autoridades para pagar la deuda externa y gasto público, aclararon autoridades del equipo económico. Desde el Ministerio de Hacienda explicaron que el Tesoro cuenta con pesos suficientes como para hacer frente a los gastos de aquí a fin de año y comienzos de 2019.

En la aprobación del nuevo desembolso, el organismo multilateral marcó una serie de medidas que espera que el país implemente (como las reformas tributaria y previsional) o continúe aplicando, como la quita de subsidios a las tarifas y la contención en la suba de salarios.

En uno de los puntos, el FMI sostiene que "será importante resistir las presiones para mantener los subsidios a la energía y aumentar los salarios", En este ítem, el organismo dice que la reducción de los subsidios a la energía sigue siendo un componente importante del buscado equilibrio fiscal.

"El Presupuesto 2019 prevé una reducción de los subsidios a la electricidad al aumentar las tarifas al 90 % de los costos de producción para fines de 2019", indica el FMI. Y agrega que será tarea de las autoridades "aplicar el marco regulatorio para transferir los efectos de la depreciación del peso a los consumidores de electricidad y gas".

Por otro lado, el Fondo también alerta al Gobierno por los salarios de los empleados públicos, que recibieron aumentos en diciembre, enero y febrero (aumentando los salarios nominales en un 14 % en el primer semestre de 2019). "Dado que el presupuesto de 2019 tiene un aumento anual del 34 % en los salarios, esto requerirá limitar el próximo aumento salarial (de junio de 2019 a junio de 2020) a no más del 25 %", advierte el FMI.

 

Fuente: Clarín

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