La estadística creció en el último año a causa del rebrote inflacionario.

La cifra alcanza a 1,5 millones de chicos y adolescentes. Hubo 456.840 más que en el año anterior.

A pesar del mantenimiento de la protección social del Estado y la ayuda alimentaria, más de 1,5 millones de chicos y adolescentes padecen hambre en el país, y ese universo creció en el último año a causa del rebrote inflacionario.

La crisis produjo que los planes de ayuda estatales ya no alcancen y que muchas familias, que no son elegibles para esos programas, caigan en la pobreza.

 

El informe de avance 2018 del Observatorio de la Deuda Social de la Infancia de la UCA, que se difundirá mañana, estima que el porcentaje de niños y adolescentes en hogares en los que se experimentó "hambre" durante los últimos doce meses -la denominada inseguridad alimentaria severa- pasó de 9,6 a 13 por ciento.

Más específicamente, aquellos chicos y jóvenes de hasta 17 años que sufrieron hambre pasaron a ser de 1.116.160 a 1.573.000, si se tienen en cuenta aquéllos que viven en ciudades, lo que quiere decir que hubo 456.840 más niños y adoslecentes con hambre en un año.

 

Según los autores del trabajo, Ianina Tuñón y Santiago Poy, el porcentaje llega a los niveles más elevados de la serie.

Por otro lado, la proporción de niños y adolescentes en hogares que experimentan inseguridad alimentaria (dificultad para acceder a los alimentos en cantidad y calidad por problemas económicos) pasó de 21,7 a 29,3 por ciento, con un aumento de 7,6 puntos porcentuales en un año.

 

En la actualidad, hay casi 3,5 millones de chicos con este problema (hace un año eran 2,6 millones). "Se calcula que la mitad de la infancia en el país es pobre en términos de los ingresos, es decir que vive en hogares que no logran reunir los ingresos necesarios para alimentarse, vestirse, transportarse, entre otros.

Días atrás, la UCA había informado que la cantidad de chicos de hasta 17 años que están en la pobreza había dado un salto sustancial entre 2017 y 2018: pasaron de ser el 44 por ciento a ser el 51,7, lo que significa que ahora hay 6.255.700 chicos pobres.

 

 

En otros términos, en doce meses cayeron 931.700 chicos a la pobreza, lo que es el número de pobreza infantil más elevado, por lo menos, desde 2010.

"El significativo incremento interanual de la proporción de niños y adolescentes en hogares que experimentaron inseguridad alimentaria tiene lugar en un contexto socioeconómico adverso, caracterizado por el alza de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares", explica el informe de los especialistas de la UCA.

 

 

Sin embargo, en la casa de estudios estimaron que entre 2017 y 2018 se mantuvo estable la proporción de niños y adolescentes que recibían asistencia alimentaria en comedores escolares, comedores no escolares o que vivían en hogares que recibían caja o bolsón de alimentos (36,1 y 36,6 por ciento).

A su vez, se incrementó levemente la proporción de niños que estan cubiertos por algún mecanismo de protección y asistencia social (38,7 a 40 por ciento).

De acuerdo con los relevamientos de la UCA, la asistencia alimentaria directa logra una cobertura del 54% de la población infantil con inseguridad alimentaria y alcanza una mayor cobertura en la población mas afectada (60,6%).

Incluso en esta población se registra un incremento de la cobertura entre 2017 y 2018 de 12,4 puntos porcentuales, "que se infiere es consecuencia de una mejor focalización de dicha asistencia", apunta el trabajo.

No obstante, 39,4% de la infancia con inseguridad alimentaria severa no accede a esa ayuda alimentaria y, en ese sentido, se estima que aproximadamente 18,1% de la infancia vulnerable en términos del acceso a los alimentos carece de algún tipo de sistema de protección social. "Si bien, las acciones de ayuda alimentaria directa a través de comedores, bolsones de comida, viandas, entre otros, han estado presentes y se han intensificado en la etapa reciente, no lograron expandir de modo suficiente su cobertura en las poblaciones más vulnerables y alcanzar plena cobertura en las mismas. Por su parte, la protección social a través de transferencias monetarias ha logrado una mejor focalización en las poblaciones vulnerables aunque tampoco alcanza una cobertura plena", escribieron los especialistas.

 

Fuente: La Gaceta Mercantil

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